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EL HOCICON: Reflexiones...


La vida no será la fiesta que todos deseamos, pero mientras estemos aquí, debemos Bailar"

Para entender, el valor de una hermana, pregúntale a alguien que no tiene una.

Para entender el valor de 10 años pregúntale a una pareja recién divorciada.

Para entender el Valor de 4 años, pregúntale a un recién graduado.

Para entender el valor de 1 año, pregúntale a un estudiante que fracasó en su examen final.

Para entender el valor de 9 meses pregúntale a una madre que acaba de dar a luz a un bebé prematuro.

Para entender el valor de 1 semana, pregúntale a un editor de un periódico semanal.

Para entender el valor de 1 minuto, pregúntale a alguien que ha perdido el tren, el autobus ó un avión.

Para entender el valor de 1 segundo, pregúntale a alguien que haya sobrevivido un accidente.

El tiempo no espera a nadie. Atesora cada momento que tienes, lo apreciarías más si lo compartes con ese ser especial.

Porque...para entender el valor de un amigo o un ser querido, basta con PERDERLO!

"EL HUMOR ES UN ATRIBUTO DE LA INTELIGENCIA"


El Hocicón: Por... Tí...

Voy a seguir creyendo, aún cuando la gente pierda la esperanza Voy a seguir dando amor, aunque otros siembren odio Voy a seguir construyendo, aún cuando otros destruyan Voy a seguir hablando de paz, aún en medio de una guerra Voy a seguir iluminando, aún en medio de la oscuridad Y seguiré sembrando, aunque otros pisen la cosecha Y seguiré gritando, aún cuando otros callen Y dibujaré sonrisas, en rostros con lágrimas... Y transmitiré alivio, cuando vea dolor. Y regalaré motivos de alegría donde solo haya tristezas. Invitaré a caminar al que decidió quedarse. Y levantaré los brazos, a los que se han rendido Porque en medio de la desolación, siempre habrá un niño que nos mirará, esperanzado, esperando algo de nosotros, y aún en medio de una tormenta, por algún lado saldrá el sol y en medio del desierto crecerá una planta. Siempre habrá un pájaro que nos cante, un niño que nos sonría y una mariposa que nos brinde su belleza. Pero..si algún día ves que ya no sigo, no sonrío o callo, solo acércate y dame un beso, un abrazo ó regálame una sonrisa, con eso será suficiente, seguramente me habrá pasado que la vida me abofeteó y me sorpendió por un segundo. Solo un gesto tuyo hará que vuelva a mi camino. Nunca lo olvides. El beso más dificil no es el primero, sino el último. Disfruta hoy, es mas tarde de lo que crees... Los imposibles de hoy, serán posibles mañana.. La sonrisa es el idioma universal de la gente inteligente Sigue, sigue...ya llegarás...no dudes...lo lograrás Uno es lo que es por la suma de lo que ha vivido La sonrisa es la forma mas sencilla de gratitud














miércoles, 25 de abril de 2012

jueves, 16 de febrero de 2012

Boom Gastronómico vs el antiperuano... Thays???


Cocinero en su tinta es la cuarta novela del escritor peruano Gustavo Rodríguez (nacido en 1968). La editorial Planeta anuncia que su protagonista de nombre estrafalario, Rembrandt Bedoya, es un chef peruano que debe preparar un plato digno del boom gastronómico que vive el Perú en el evento Madrid Fusión. Dice que la novela ha sido escrita, además, siguiendo los "consejos culinarios" del chef Pedro Miguel Schiaffino y aparecen mencionados otros chefs auténticos, como el español Ferrán Adriá o el peruano Gastón Acurio. El blurb del libro cita con orgullo: "Se trata de la primera novela sobre la gastronomía peruana".
Keith Gessen, editor de la revista literaria N+1, declaró que harían falta 50 años, por lo menos, para que apareciese la primera gran novela sobre el 11S. Claro está, eso no ha detenido a los escritores norteamericanos, que se han volcado a escribir sobre el tema golosamente. Pero no solo el 11S sino que también la crisis financiera internacional ha empezado a asomar en las contratapas de las nuevas novelas norteamericanas. ¿Quién puede resistirse al momento?
Uno de los primeros libros que se escribió sobre el 11S -ocurrido en el 2001- no salió de manos de un norteamericano sino de un francés. Se trata del sensiblero Window of The World de Fréderic Beigbeder, publicada en el 2003. No debe ser casual que Beigbeder llegase a la literatura desde la publicidad, al igual que Gustavo Rodríguez, uno de los mejores y más reconocidos publicistas del país. Es cuestión de olfato o, mejor aún, de timing. Como aquel chiste del alcalde analfabeto obligado a ser jurado de un concurso de matemáticas en un colegio de su región. Ante la pregunta: "¿Cuánto es 100 + 300?" un niño levanta rápido la mano y grita "600". El alcalde lo felicita y le da la medalla. Tras él, un segundo niño corrige: "Pero si suma 400". El alcalde, incapaz de aceptar el ridículo, anuncia: "En este pueblo gana el primero que habla".
En literatura, desde luego, no es el primero que habla el que gana (si acaso hay algo que ganar) aunque los editores -y algunos autores- se precien de ser los primeros que escribieron sobre la fontanería en las zonas urbano marginales o que introdujeron la técnica del monólogo interior en segunda persona. Lo cierto es que logros tan paupérrimos como esos han solventado carreras literarias bastantes largas en el Perú y en América Latina. No he leído aun la novela de Gustavo Rodríguez, que acaba de aparecer, pero sin duda, de dejar una huella en la literatura peruana, no será por ser la primera en hablar del "boom" gastronómico peruano sino por méritos que, espero, puedan sostener una trama tan coyuntural e incluso frívola.
Hablando de coyunturas, confieso que el motivo de este post, más que literario, es una pataleta, porque soy de esos pocos peruanos que detestan la burbuja de aire que llaman el boom de la gastronomía peruana y que no consideran que nuestra comida es la mejor de Latinoamérica y quizá -para no caer en falsas modestias- del Mundo. Soy un pésimo anfitrión: no conozco restaurantes, huariques ni chiringuitos donde preparan el mejor cebiche o el ají de gallina con la receta de la abuela (mi abuela, por cierto, no cocinaba). No pretendo obligar a ningún turista a beber Inka Kola ("la bebida del sabor nacional" en un país donde el concepto "nación" es una incógnita), ni a deglutir los dulces más empalagosos que he comido jamás (bajo nombres estrafalarios como Supiro Limeño), y menos aún hago proselitismo a favor del pisco peruano en contra del pisco chileno. Mis restaurantes favoritos son de los de pasta y creo, honestamente, que la comida peruana es indigesta y poco saludable. Casi sin excepción se trata de un petardo de carbohidratos al cubo, una mezcla inexplicable de ingredientes (muchos de ellos deliciosos en sí mismos, hay que decirlo, pues los insumos son de primera calidad) que cualquier nutricionista calificado debería prohibir. Cada vez que alguien habla de la fama de la comida peruana en el mundo, pienso en las carencias de un país necesitado del reconocimiento extranjero para sentir respeto por sí mismo. Me imagino que el día en que en una película de Woody Allen, en vez de pedir comida china pidan comida peruana de un delivery de Manhattan, por fin podremos sentirnos parte de un país con marca registrada. Iván Thays

Post de respuestas a Iván Thays

.-Como víctima ocasional de ataques furibundos por herir sensibilidades patrióticas en mis recetas y artículos, he sentido cierto alivio al ver la marimorena que ha armado Iván Thays en su blog Vano Oficio. El escritor peruano se ha atrevido a poner de vuelta y media la gastronomía de su país, lo que le ha valido toda clase de improperios por parte de sus paisanos en los comentarios y en Twitter, e incluso apariciones en las portadas de los diarios digitales de allá. Digo que he sentido alivio porque me reconforta pensar que no soy el único al que le pasan estas cosas, no por estar de acuerdo con los patriotas culinarios que piden la cabeza de Thays, claro está.
No comparto las opiniones del autor sobre la comida peruana, que él califica de "indigesta y poco saludable, casi sin excepción un petardo de carbohidratos al cubo, una mezcla inexplicable de ingredientes que cualquier nutricionista calificado debería prohibir". No puedo estar de acuerdo con él porque nunca he estado en Perú, y mis conocimientos de lo que pasa allí se limitan a algunas lecturas, el seguimiento del blog Cucharas Bravas, unas pocas visitas a restaurantes peruanos en España y un par de pisco-sours en el stand del país en Madrid Fusión. Vamos, que en un gesto muy poco español, me declaro no capacitado para discutir sobre un asunto del que sé poco o nada.
Sobre lo que sí tengo opinión es sobre la airada reacción que el post de Thays ha desatado. Lo que dice el autor, faltaría más, es discutible, y desde la distancia veo razonables las críticas sobre la amplitud de sus descalificaciones. Cargarse toda la comida de un país tan grande, al que supongo diferentes tradiciones dependiendo de las zonas, suena bastante aventurado. Personalmente, detesto este tipo de generalizaciones: cada vez que oigo a alguien decir que la comida francesa no le gusta "porque le ponen mantequilla a todo", que la británica y la estadounidense "son una basura" o que los japoneses "no comen más que pescado crudo", tiendo a identificar al interlocutor como un ignorante gastronómico al que sólo le faltan las orejas de burro. Los peruanos no deberían ponerse furiosos porque alguien critique su comida, sino reflexionar sobre qué parte de verdad puede contener dicha crítica. ¿Que no contiene ninguna? Pues entonces se rebate con argumentos o directamente se ignora a quien la profiere. Y en cualquier caso, se le respeta aunque no se esté de acuerdo: en este sentido, me alegran las sensatas llamadas a la tolerancia desde la discrepancia de Acurio o de Cucharas Bravas.
Defendamos la tradición y la personalidad de cada cocina, pero dejémonos ya de gastronacionalismos bobalicones. Si la cocina peruana es buena, poco daño le podrán hacer las malas palabras de un escritor, por mucho que las difunda un medio extranjero con la audiencia de EL PAÍS. Aunque a muchos se les olvide en su rabia, al fin y al cabo el artículo de Iván Thays, como éste, no es más que eso: la opinión de un señor

Algunos post en respuesta a la provocadora insinuación de Iván Thais.
……………………
.- Lo que hizo Ivan Thays, esta muy mal, el habla dela falta de educacion en nuestro pais, en la falta de "patriotismo" de algunos peruanos, tiene razon en muchas cosas, pero en todo lado sucede eso, las cosas malas las tenemos presentes por que vivmos dia a dia con esos problemas no hace flata que un seudo escritor nos diga las cosas, hay que "resaltar" lo bueno que tenemos y disfrutarlo, si no fuera asi ¿que seria del mundo? ¿alguno de ustedes se imagina si cada pais resaltaria lo malo que tiene para darlo al mundo?.
Por favor hay formas para expresarse y decir las cosas.
Muy mal Ivan Thays (seudo escritor autonombrado)

.-La cocina peruana le levanta la autoestima a los peruanos, el problema que viene un pobre cojudo a joder la felicidad ajena. Que se destaque es su área en vez de meter la nariz donde no le corresponde pues lo más mezquino ha sido usar un medio de comunicación internacional para vilipendiar a quienes se dedican a este segmento, un escritor metido a chef para hablar de culinaria. Hay que ser muy cretino.
Hola Mikel, soy peruano y desde hace uno meses sigo tu blog que me parece muy interesante. Bueno, espero que saques más información de la riquísima y ancestral comida peruana; si quieres alguna información, encantadísimo de proporcionártelo..saludos
Hasta yo, que no tengo nada de gourmet, he oído hablar bien de la cocina peruana. El enorme daño que ha podido causar este individuo a la economía peruana es incalculable. Y no creo que él saque nada, salvo que ahora todos nos sabemos su nombre.
.-Que todas las cocinas "cuecen habas" (nunca mejor dicho) es cierto. Pero de ahí a generalizar negativamente toda la gastronomía de un país... Como has dicho, es un burro.
.-Joder, Mikel, gracias, ¡ya era hora que alguien lo dijera! Y tu observación sobre los tomates, extensible a casi toda la verdura, la leche, el pan, etc. es una verdad tan grande como el ego de Mourinho.
Respecto a los turistas: una amiga cocinera me contó que un hotel mallorquín donde trabajó la despidieron porque se negó de plano a aprovechar los restos de una paella para hacer una "ensalada". Con semejantes mimbres no me extraña que los turistas subsistan a base de cubos de sangría asquerosa. Mejor borracho con algún hidrato de carbono suelto que ver tu estómago dinamitado por comida basura -en su expresión literal-. Lo que no entiendo es por qué vuelven.
¡Sigues siendo mi hombre!
.- Visto el revuelo que se formó con el tema Thays hice una entra en mi blog, adjunto alguno de los párrafos más jugosos.
La comida forma parte de nuestra nuestra vida cotidiana, de nuestra cultura, de nuestras relaciones personales... Asociamos sabores con momentos de nuestras vidas, personas y lugares que, frecuentemente, son muy queridos para nosotros. Por tanto, si alguien critica nuestra gastronomía de alguna forma está atacando todos esos recuerdos y momentos agradables que guardamos en la memoria.
Si alguien me dice que la comida española es solo fritos está atacando los calamares de mi abuela o ignorando su conejo con caracoles... desde una visión muy reduccionista y básica (pero a veces así son nuestros racionamientos en temas candentes) podríamos decir que esta insultando a mis abuelas!!!!!
Debemos tener un poco de amplitud de miras y saber apreciar las diferentes comidas del mundo. No hay duda que aquel cuyo regionalismo le impide apreciar la cocina extranjera y hace de la comida (o lo que sea) nacional bandera y orgullo contra todos está totalmente equivocado.
Igualmente equivocado se haya aquel (como Ivan Thays) que ataca una cocina rica y variada sin ninguna base y que parece que lo único que hace es seguir la corriente generalizada de ir contra la corriente generalizada. Si se busca enfrentarse a los sectores nacionalistas y retrogrados (de esos los hay en todos los países) mejor hacerlo a través de argumentos jsutificados y datos reales. Pues de otra modo, Sr. Thays, no resultará fácil que se le retrate como snob europeizado y su mensaje quedará en el olvido.
Si hay algo que quiero remarcar sobre el articulo es sobre "la recesión de una cocina casera cada vez menos practicada", en España, mientras que en el Perú, lo que lo ha puesto tan en boca de muchos comensales del mundo, es precisamente lo contrario, la cocina casera de las distintas regiones del País se ha convertido en recetas de restaurantes y que todos sus comensales y cocineros comparten y lo mejor de todo la han reinventado.

.-Y sobre el artículo de Thays, para mi es "un lio de blancos", el Perú ha heredado y fusionado, sus dulces y picarones (buñuelos) de los moriscos, lo oriental y los chifas de los emigrantes japoneses y chinos, las pastas de los italianos, los guisos de los españoles, la fritanga, choncholi, pancita y anticuchos de los esclavos afropreuanos, etc... y que todo eso no solo me encanta con sus sabores y olores, sino tambien los ritos que preceden a la degustacion, por ejemplo: como comerse un buen anticucho con sus choncholis bien grasosos, con su papa dorada y su ajicito molido sobre una panca de choclo parado en una esquina de barrio, o sentarse en una banca frente al mercado a degustar un buen sanguche de chicharron con su camote frito, y despues unos picarones con bastante miel, para bajar la grasa, no solo son actos de placer, son sobretodo emociones, que un escritor que pasó su vida de niñito bueno junto a sus libros nunca podrá comprender
.- Bueno, Mikel, creo que llevas razón en parte de tus críticas al "nacionalismo gastronómico" pero que te falta un conocimiento profundo de la realidad de lo que se come en "los restaurantes medios y pequeños" de este país. Por mi trabajo me ha tocado comer en esos restaurantes por toda la geografía española y te aseguro que lo difícil es encontrar una sola población mediana que no cuente con un par de sitios donde se come de vicio a un precio sano. Da igual que estés en Montoro que en Paterna, si sabes preguntar comerás bien. Otra cosa es la situación en los centros turísticos masificados, de acuerdo contigo en que puede llegar a ser aberrante, pero no es extrapolable al resto. La gracia de este país es esa, puedes disfrutar de los mejores chefs un par de veces al año ( ¿ahorrado se puede. eh?, en casa está la "hucha del Arzak" donde se recogen religiosamente las monedas de 2 euros que van apareciendo en el monedero y que en su día nos permitió vivir el Bulli) o comer muy bien por 8 euros en un montón de sitios. ¿Que también los hay mediocres?... seguro, muchos, pero meterlos todos en el mismo saco es aventurado, generalizador e ignorante.

.- Ya estamos grandes como para que nos demos cuenta de que lo que hace que los productos se vendan, más allá de que sean buenos o malos, es una buena campaña de marketing. Eso lo han venido haciendo bastante bien en el Perú, se ha sacado adelante una identidad que de pronto se suma al turismo y empieza a mover la economía peruana de una manera sorprendente: todos, o la gran mayoría sienten orgullo y se suman a un tren que trae cosas muy positivas. . Y peor aún, en ese contexto a quien coño le importa lo que piense Iván Thays al respecto?! Que hay que respetar su opinión, como la de todos los demás, es cierto, pero es patético que este escritor, recurriendo a la provocación, no haga otra cosa que subirse al boom de la gastronomía de la que dice estar harto. Obviamente no pienso leer el libro.

.-Por supuesto que hay una burbuja de la cocina peruana, pero acaso no la hay de la cocina española? He estado recientemente en Perú y sinceramente, se come de maravilla. Perú es un país que gracias a su variedad climática tiene unos productos excelentes, por no hablar de sus pescados, el segundo país en importancia del mundo tras China. Si es cierto que se abusa un poco del picante, que se han subido muchos al carro de la nueva gastronomía y que hay mucho restaurante para turistas, sobre todo en Cuzco, pero es un país que sorprende por su gastronomía, a mí al menos.
De Gastón Acurio, he estado en Astrid Y Gastón, en la Cebichería La Mar y en Tanta, y los tres, cada uno en su estilo, excelentes, tanto en la atención como en la calidad de sus platos.



Respuesta de Iván Thays:

Recuerdo que Julian Barnes se mostró sorprendido de que le otorgasen un premio nacional en Francia por haber escrito El loro de Flaubert. Si a un francés se le hubiera ocurrido escribir un libro llamado "El loro de Dickens", dijo, en Inglaterra lo hubieran lapidado. La anécdota retrata la susceptibilidad y vulnerabilidad con que algunos países asumen su identidad nacional. Ayer, de un momento a otro, me volví en la persona más buscada por la prensa nacional; en protagonista de las primeras planas digitales de todos los periódicos del país; en trending topic del Twitter limeño; en el blogger peruano con más comentarios en un día, casi 800 hasta donde conté; y en la persona más odiada del país. ¿Qué hice para merecer tanta bulla? ¿Maté a alguien, robé un banco, me ficharon para el Barcelona FC, me fotografiaron con Britney Spears? Peor que eso. Dije que la comida peruana era indigesta y que abusaba de los carbohidratos. Y encima no solo lo afirmé sino que cometí el pecado de ser "categórico" al decirlo. Y ya para echar más leña al fuego, lo hice en un blog en España. ¡Vaya desmadre el que armé! Al parecer, la autoestima peruana solventada por el discurso gastronómico es un globo tan frágil que hasta un comentario menos filoso que una cuchara de bebé la hace estallar en mil pedazos. Y claro, después solo queda insultar hasta hundir al que osó destruir la zona de confort, convocar a los chefs del país para que declaren en mi contra, escribir miles de tweets y comentarios en FB para declarar que soy un Don Nadie, un escritor fracasado y un traidor a la patria. Mucha bulla para alguien sin importancia, digo yo.
Me pregunto: ¿En ningún momento, en medio del fragor de los tweets, tomaron consciencia de que estaban haciendo el ridículo tomando como tema de interés nacional que a un peruano no le guste la Inca-Kola? ¿Se han enterado, por ejemplo, de que la mayoría de veinteañeros peruanos no saben lo que fue Sendero Luminoso y no reconocen las siglas MRTA? ¿No se les ocurre decir algo al respecto o mejor seguimos con el linchamiento contra Thays, que es más divertido?
Si hay algo más indigesto que la comida peruana es el patriotismo de parroquia. Esta bulla mediática demuestra que el llamado "boom" gastronómico peruano no es ese elemento unificador de halo místico, generoso, sentimental y mestizo que se nos ha querido vender sino, al contrario, un elemento marginador, que exacerba el peor nacionalismo y las reacciones intolerantes, machistas, homofóbicas y chauvinistas de los peruanos que firman sus comentarios como "cholo soy". Disentir de ese símbolo patrio recién parido que es la comida peruana merece el repudio y el amedrentamiento verbal, como solo se supone que debería ocurrir cuando uno arremete contra los símbolos patrios o religiosos en las dictaduras fascistas o el islamismo. ¿Es de eso de lo que los peruanos se sienten orgullosos? ¿De haber convertido al anticucho en nuestra esvástica?
Hace poco me preguntaron qué importancia tenía para el Perú el que Mario Vargas Llosa hubiese ganado el premio Nobel. No supe qué responder. ¿Qué importancia puede tener ese premio en un país donde no hay suficientes bibliotecas ni librerías, donde impera la piratería libresca, donde no existen suplementos literarios y donde subsiste el índice más bajo de comprensión de lectura en América Latina? ¿Cambia en algo ese panorama el que Vargas Llosa gane el Nobel? Lo mismo pienso de otros orgullos nacionales epidérmicos. Aplauden a Kina Malpartida, a Sofía Mulanovich y a los hermanos Ccori, pero el Instituto Peruano del Deporte vive precariamente y todos ellos tienen que bregar duro para conseguir auspicios que les permitan participar de sus eventos; se enamoran de las portadas dedicadas al tenor Juan Diego Flórez, pero son incapaces de cambiar una asistencia a la ópera por una noche de "hora loca" y 2x1 en la discoteca de su barrio; se ilusionan con que La Teta Asustada sea candidata al Oscar, pero olvidan que la mayor parte de películas peruanas se financia con capital extranjero y que los directores tienen que llorar lágrimas de sangre para evitar que los cines quiten sus películas luego de una semana de ser exhibidas, porque esos peruanos patrioteros han preferido ir a ver el blockbuster de turno. Esperan con banderitas peruanas en el aeropuerto a las estrellas de Hollywood que visitan Macchu Picchu para alinear sus chakras, pero desconocen casi todo de la cultura incaica que originó la fortaleza.
Ese es el retrato del peruano snob y chauvinista que se siente afectado con mis comentarios y se ve llamado a defender el orgullo patrio insultándome, llamándome traidor a la patria o gay, lo mismo da, un marginado. Perdonen los esforzados comentaristas si les digo que me siento orgulloso de sus insultos. Si he sido capaz de poner patas arriba ese discurso hegemónico en torno a la cocina tan solo con decir que el Suspiro Limeño es demasiado dulce, y aglutinar a toda la horda de nacionalistas trasnochados e intolerantes en torno a un post que ni siquiera trata sobre la identidad nacional, creo que le he hecho un bien al país desnudando su talón de aquiles. Ningún peruano necesita de ese tipo de discurso facho-gastronómico para encontrar su identidad, sino discutir sobre ella basándose en hechos concretos, en ideas y argumentos, y no en histerias colectivas en Twitter ni en tacu tacus de 70 euros ni en la santísima virginidad de los chefs peruanos y sus fogones que hacen "patria". Seamos serios ¿realmente es la cocina peruana la única posibilidad de identificarnos como peruanos? Pues entonces hagamos a Gastón Acurio (y no a Rafael Osterling, claro, que es muy "cosmopolita" para un tema tan sensible como este) Presidente, Premier y General del Ejército Peruano. Todo en uno. O quizá podríamos empezar por discutir, por ejemplo, qué implica para la imagen que proyectamos de nosotros mismos que el 2011, el año en que se cumplieron cien años del nacimiento José María Arguedas, uno de los más grandes forjadores de la identidad nacional y conocedor de primera mano de sus hondas fracturas, se prefirió celebrar el aniversario de cuando un gringo descubrió Macchu Picchu gracias a unos guías indígenas cuyos nombres se han evaporado de los libros de historia.
Finalmente, quiero dejar en claro que de todo lo que han dicho sobre mí, lo más ridículo es la acusación de haber reseñado un libro que no he leído. Se nota que los lectores de El País adolecen de mala vista o de mala leche. En mi post afirmo tajantemente que no he leído el libro y, por tanto, mi comentario está dedicado a la nota de prensa y el blurb publicitario. Asimismo, aunque me permito dudar sobre la posibilidad de que una novela sospechosa de oportunismo sea buena, jamás niego que pueda resultar al fin una obra notable. Nunca he reseñado una novela que no haya leído atentamente y si algún día me decido a reseñar la novela de Gustavo Rodríguez lo haré y uds. se enterarán, entre otras cosas, porque debajo del post encontrarán la palabra "Reseñas" dentro del rubro Categorías. Si no aparece esa palabra, no estoy reseñando un libro. Así de sencillo
Gracias, saludos y buena digestión. Iván Thays


algunos post de respuesta:

.-Javicho ha expresado aquí lo que muchos peruanos expatriados hemos vividos: pasamos de ser un país de terror (violencia ciega de senderistas o de un dictador criminal y corrupto) a un país mas abierto al mundo y en vía de democracia. Pasamos de ser el país de los pobres inmigrantes que sufren la violencia brutal de la crisis económica a un país con perspectivas de crecimiento.
El problema no es lo que dice un escritor, el problema es que su provocación hiere el sentimiento de orgullo de millones de peruanos.
Qué mejor que la transmisión de una cultura por la gastronomía? Los amigos españoles que conocen peruanos, saben bien como somos: nos gusta recibir y transmitir lo nuestro. Es nuestra cultura de HOSPITALIDAD.
No es por nada que el Perú sea valorado ahora como uno de los mejores lugares donde mejor se come, mira el link (si retiras el vino, estoy seguro que Peru pasa primero en le ranking): http://www.tripadvisor.es/TravelersChoice-Food-cTop10-g291958
Lo que indigna no es que al señor Thais no le guste nuestra comida o le caiga mal. Lo que indigna es que se exprese en forma negativa de una actividad, que un grupo de empresarios peruanos, encabezados por el señor Acurio, han sabido sacar adelante, poniendo al Perú entre uno de los destinos gastronomicos del mundo, incrementando nuestro turismo y la industria alimentaria.

.-Por sujetos como este Thais, es que America Latina se encuentra rezagada. Sujetos que tienen que soltar alagos a otros y dilapidando lo suyo para lograr ser aceptado en otros lugares, ya que en su Páis han fracazado.
Y finalmente, el comer en exceso le cae mal a cualquiera, en cualquier parte del mundo, así coma solo verduras y pollo al vapor.

.-Muy buena tu apreciación.
La comida peruana es muy basta, diversa, sabrosa, tenemos comidas propias de las regiones, la comida de la sierra, de la costa, de la selva, la norteña... todas a su estilo con condimentos propios de la región.

.-Creo que en este artículo hay dos cosas, que aunque parece mentira, están convirtiéndose en contrapuestas se trata de la generalización de los conceptos de cocina, sea del país que sea y la restauración. En España tenemos muy buena cocina y una restauración, con excepción de las estrellas, bastante mediocre y en general cara. En este último capitulo, entran los restaurantes medios y pequeños. En general en los restaurantes que podremos denominar de menú, la cocina es muy mediana y generalmente no está asistida por profesionales, es la cocina de "la Señá María", que abunda en aceites, mala elaboración y muy poca imaginación. Ya se que esta cocina no es la que califica a un país, pero desde luego a un país volcado al turismo si que lo tendría que ser. Conozco a muchos extranjeros que se quejan de esta comida y tienen toda la razón. Platos típicos como la paella están generalmente mal elaborados y super encarecidos. Los canelones en Catalunya, suelen ser malos y con unas besameles indignas y así podríamos seguir con cosas tan sencillas como los gazpachos o las tortillas.

.-Cuando llegué a Madrid hace dos décadas, si alguien me preguntaba de dónde era y yo contestaba que del Perú, muchas veces la pregunta siguiente era: ¿Y qué tal os va con el Fujimori ese y con el Sendero Luminoso? Actualmente si le digo a alguien que soy peruano, muchas veces lo que sigue es: “jo macho, estuve en Perú y se come de maravilla”. O bien: “me encanta la comida peruana, hay un restaurante en la calle tal y tal…” En veinte años el Perú ha conseguido que Sendero Luminoso sea un horrible recuerdo, que Fujimori vaya a prisión y que su cocina sea conocida fuera de sus fronteras. Esto último no se ha conseguido por que los peruanos seamos como David Beckham, Penélope Cruz, Steve Jobs o Angelina Jolie. Guapos y millonarios. Se ha conseguido con el continuado esfuerzo de restauradores, personal de cocina, proveedores, etc. Mi problema con los artículos de la marimorena es que destilan esa ideología premoderna y colonial de la peor pituquería peruana, (el pijerío) que no tiene ni asomo de respeto por la notable labor de unos trabajadores. Thays les mira por encima del hombro y basurea globalmente sus logros. Podía perfectamente haberse declarado disidente de los sabores del Perú sin ofender a nadie. En vez de eso, ha agredido gratuitamente el esmerado trabajo de mucha gente, con la pose de señorón limeño al que le importa un comino lo que pasa en el interior de su cocina. Nos ofende a muchos, ya que los emigrantes peruanos pusimos también nuestro granito de arena en esta historia, invitando a nuestros amigos españoles a suculentas comilonas en casa o llevándoles a comer a los “huecos” (restaurantes poco conocidos). .

.-Partiendo de que estoy de acuerdo en el 99% de lo que dices, y que entiendo que cualquier crítica constructiva y argumentada debe ser bien recibida, me sorprende que ahora todas nos creamos por encima de eso que se llama “gastronacionalismo”. Me sorprende porque no conozco en España a casi nadie que deje de practicar ese deporte.
¿Qué ocurriría si, por ejemplo, mañana un cocinero español saliese con un artículo en Le Monde criticando la comida española?. No me refiero a que hablase de la pérdida de sabor de los tomates o la mala textura del pan. No. Me refiero a la “línea de flotación”. Me refiero a qué ocurriría si ese supuesto cocinero dijese que la dieta mediterránea no existe ni existió nunca en España, sino que es un invento comercial. Qué ocurriría si dijese que las dietas tradicionales de la España Mediterránea son bombas proteínicas que ningún médico en su sano juicio recomendaría. Qué ocurriría si ese mismo dijese que el aceite de oliva tiene una cantidad tal de calorías que no debería usarse más que en contadas excepciones, teniendo en cuenta la vida sedentaria que llevamos la mayoría. Y eso por no hablar de las formas de producción de verduras, con auténticos negreros que contaminan suelos y acuíferos, o los pescados de nuestra costa que acumulan metales pesados emitidos por la industria patria.
Estoy seguro que muchas de las que hoy critican el “gastronacionalismo”, mañana llevarían a ese cocinero que me he inventado a la hoguera. Y estoy seguro porque críticas muchísimo más leves que las que he dicho las usó en su día Santi Santamaría contra la cocina “moderna” española, y casi le llevamos a la hoguera. La paja en el ojo ajeno.

.-Pues no conozco la cocina peruana pero supongo que tiene toda la razon.
Sin embargo no hay que ir tan lejos para ver el mal. La gastronomia tradicional española y la que promulgan los chefs en los medios tambien es bastante insalubre: platos cargados de grasas, azucares y sal que constituyen verdaderas bombas caloricas para nuestro cuerpo.
Incluso da verguenza ajena ver el tamaño corporal de algunos chefs patrios, desde el famoso Jose Andres, hasta el mismisimo Ferran Adria o el malogrado Santi Santamaria, que murio a los 53 años de un infarto de miocardio en Singapur.
Se presta una atencion absoluta a la innovacion, los sentidos, el placer, la sorpresa pero se olvidan completamente de la funcion basica de la comida que es NUTRIRSE. Tenemos maestros cocineros que sin embargo son ignorantes en nutricion y asi nos va.

.- Yo naci en Peru, hija de españoles, vivo en España y no me gusta que se metan ni con la cocina peruana, ni con la española. Insulten a la persona o al local donde tomaron esa comida, pero no se metan con la cultura y la historia de un pais.
Iván, ¿Por qué no haces una crítica de la comida española? Ya que radicas allí, me imagino que a los españoles les interesará sabes que piensas de su gastronomía, la cual respetan casi con veneración y ellos consideran la mejor del mundo. Me imagino que en medio de tu alienación también lo dirás. Pero, por ejemplo, ¿no te parece realmente indigesta y un petardo de carbohidratos elevado a la n ese mezcla incomprensible de cosas que llaman "cocido madrileño"? porque comerte una sopa de fideos, luego una camionada de garbanzos con col en cantidades suficientes para producir flatos como para volar a la estratósfera, y mucha, pero mucha patata, no me dirás que es una mezcla saludable. O que el gazpacho andaluz, esa especie de sopa fria de tomate, entre salada, acida y agria, es realmente una cosa refrescante para beberla por litros en el verano. O que la fabada asturiana es un plato ligero y de fácil digestión.

.-La verdad es que creo que tus críticas a lo único que han estado orientadas es a buscar un escándalo mediatico que aumentase la visitas de tu blog, que de otra forma no hubieses conseguido. Sin embargo, es lamentable que ofendas al resto de tus compatriotas para lograr dicho propósito. Yo vivo en España, y en muchos sentidos me avergüenzan muchos aspectos del Perú, pero no los ando comentando para quedar bien con los españoles y que sigan pensando que somos indios con taparrabos y plumas, que es a lo que contribuyes. Deja al resto de peruanos en paz majo, ya lograste lo que querías al tener un blog en un diario español, ahora trata de ganarte las cosas por mérito propio y no jodiéndole la vida a un pueblo que intenta salir adelante con todas sus limitaciones y que ha encontrado algo dentro de sus propios recursos que al menos les hace soñar que alguna vez podrán ser los mejores del mundo en algo...

.-Ay Thais... eso explica muchas cosas (y porqué escribe donde escribe)
Al fin saltó la liebre ¡¡¡...
Tantas Veces Thays
Que aceptemos el aforismo de Wilde y entendamos que la literatura, para ser tal, debe estar desprovista de toda utilidad, no significa que un programa dedicado a ella tampoco tenga ningún fin. Por ello no se sabe bien a santo de qué se le ha encomendado a Iván Thays un programa de literatura en el Canal 7. Por razones que sería ocioso desarrollar, y que resultan obvias al televidente, no se debe a sus virtudes propiamente televisivas (fluidez del discurso, manejo de cámaras, etc.). La única razón posible es que su conocimiento literario y sus dotes comunicativas lo hagan merecedor de un sueldo pagado por todos los peruanos por el servicio que ofrece. Pues bien, esto es cuestionable.
Thays posee una personalidad caprichosa harto reflejada en su visión literaria sectaria y sesgada, personalidad que por lo general traiciona toda objetividad en aras de saciar, en un penoso laisser-faire permitido por RTP, su agenda personal. Esas son las contradicciones de un personaje tan contradictorio que desde la blogósfera reclama hipócritamente altura y nivel en el debate intelectual, pero que no ha tenido problemas para resolver sus duelos privados insultando públicamente, como aquella vez que denigró desde estas mismas páginas (CARETAS 1877) a un respetable catedrático de la misma universidad que auspicia su programa, la PUCP.
De la misma forma, habría que desglosar múltiples minucias para explicar a los amantes de la literatura por qué Thays no invita a un considerable grupo de escritores destacados a ‘Vano Oficio’, o por qué ellos no están dispuestos a participar en el show de quien los menosprecia sistemáticamente, para entender por qué una importante parcela de artistas de todas las edades y escuelas no tienen la posibilidad de participar en el único programa de literatura que se permite la televisora del Estado. La lista de literatos es tan amplia que sus nombres juntos sólo renuevan la vergüenza: en narrativa, desde el genial Miguel Gutiérrez al prometedor Alexis Iparraguirre; en poesía, desde el consolidado Tulio Mora al talentoso José Carlos Yrigoyen. Luego, el contraste con sus colegas dobla la indignación: ¿A qué historiador Tony Zapata es incapaz de citar por que lo encuentra moralmente cuestionable (“Sucedió en el Perú”)? ¿Qué carnaval peruano no puede ser cubierto por Sonaly Tuesta en virtud de qué desarreglo con cuál alcalde, regidor o mayordomo (“Costumbres”)?
Cuando ‘Vano Oficio’ tuvo algún mérito, haciéndose merecedor de un premio incluso (que no compartió), fue gracias a que la estructura de su programa, así como la pre y pos producción del mismo, eran tan originales que trascendían el pobre desempeño del anfitrión. Pero cuando los directivos de aquel entonces se dieron cuenta que el resultado se debía a los méritos del productor Hernán Medina, y decidieron otorgarle una oportunidad para que realice una propuesta más inclusiva que la del autor de ‘La disciplina de la vanidad’, el escritor que es mejor contactólogo que escriba, y que en nada desaprovecha su status público de Skármeta wanna-be, confeccionó una carta colectiva en la que renombradísimos del panteón de las letras intimidaron con sus firmas al directorio de RTP, que de literatura sabe lo que Melcochita de etiqueta.
Thays ha hecho de esas relaciones públicas un método de disuasión con penosos resultados, por efectivos. Pontificando y denostando con ligereza y mala fe, ha aprovechado su espacio para dar rienda suelta a groseras vendettas, como aquella vez que calificó de “peor ensayo del año” una obra de divulgación que se permitió destacar a uno de sus blancos recurrentes y que, oh casualidad, le daba el discreto lugar que merece a su propia obra narrativa. Con décadas a la cabeza de ‘Presencia Cultural’, ¿con cuántos artistas se ha enemistado el buen Ernesto Hermoza? ¿Quiénes son los pintores o escultores imposibilitados de salir en ‘De Arte’, de Claudia Chumbe? ¿A quién le negó conversación Guillermo Giacosa en ‘Mapamundi’?
Ahora que Alfonso Salcedo se encuentra a la cabeza del Canal 7, el publicista, que no es ajeno al mundo de la poesía, debería aprovechar la oportunidad de replantear la cobertura literaria que realiza la señal estatal. (Jerónimo Pimentel)
http://utero.pe/2006/11/24/vano-oficio-en-discusion/utero
Me siento orgullosa de ser gastronacionalista y para muestra esta receta.: Atascaburras

.- "¿No se les ocurre decir algo al respecto o mejor seguimos con el linchamiento contra Thays, que es más divertido?" Ivan Thays
Mejor lo segundo que es más divertido. Acerca de lo primero lo tenemos bien claro, pero sería hacer of topic escribir acerca de ello por acá, mejor nos enfocamos en tu oportunismo mediatico, has vivido años en el perú (bebiendo de la teta del estado feliz de la vida), siempre mantuviste tu boca cerradita acerca de la comida y oh sorpresa ahora que te sientes acogido por extranjeros, valorado por españoles, escupes desde lejos a la comida peruana. La verdadera valentía habría sido hacer una radiografía de la comida del país donde estás ahora, no estye quedabienismo rídiculo con España y Chile que sólo te pinta como un oportunista más que vende a su propia patria por monedas. Por otra parte te has quedado detenido en el Perú de la época del primer gobierno de García, las cosas han mejorado muchísimo en nuestra patria.
Hola Ivan, no opinaré sobre el pleito intestino que te has ganado con creces, más bien te escribiré brevemente lo que opino de tu literatura y tu desarrollo como escritor: Sé que un gran escritor no necesita ser buena persona, es más si revisamos las biografías de los más talentosos artistas de todas las épocas nos encontraremos con mounstros o peor, por esa razón creo que tu difamante discurso podrá ser olvidado en unos meses, sí y sólo sí escribes una genialidad, tu escritura actualmente se reduce a "un intento de ser vanguardista", un premio en colombia producto de que has besado muchísimos pies de escritores y editores, no niego la posibilidad de que logres escribir algo grandioso pero a la fecha sólo eres un escribiente mediocre que redacta de manera aceptable.
Me que quedado algo sorprendido con todo el levantamiento de opiniones referentes a tus críticas sobre la gastronomía peruana, mas ahora donde la comida peruana es un pilar para el comercio, y un orgullo nacional por haber sido revalorizado lo que se denominan fusiones y platos típicos aun sin sustentos en algunos casos de la antropología, arqueología y tradición.
Teniendo en cuanta lo que decías sobre la indigesta y la exageración de carbohidratos, pienso que el tema de la cocina es netamente una expresión cultural, más allá de la complejidad química que tenga. En todo el mundo existen comidas que no nos agradan o comidas que son totalmente dañinas como el pez globo en Japón al que artistas de sumo gustan poner un poco de veneno del mismo pez para el sabor y la osadía. Dar criticas personales a nivel internacional, y a sabiendas que muchas personas no han probado ese suspiro a la limeña ya es un punto menos para la presencia cultural, aun cuando sea una opinión totalmente personal, es mejor ser un poco más neutral.
Una cosa es hablar de la gastronomía a nivel tradicional y cultural y otra es hablar de un tema de salud gastronómica de la que solo pueden hablar nutricionistas quienes están obligados a entregar datos de carácter puntual y no hablar de un punto personal a la prensa internacional para hacer de eso una contra propaganda, hay que tener discreción y diplomacia dependiendo a quien se le entregue cualquier tipo de información.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Estrés vs Productividad y Buen Humor

Si usted es jefe y quiere mantener el nivel de productividad y el buen humor general durante las fiestas de fin de año deberá comenzar por mantener controlado el estrés que acompaña a esos días. Como empleador, usted controla muchas de las variables que crean estrés en la gente.
Casi todos quieren ganar un dinero extra para las fiestas, pero si usted propone a alguien trabajar horas extras o cambiar vacaciones por trabajo, tira abajo el ánimo de los empleados. Perder los fines de semana que se necesitan para prepararse para las fiestas provoca sentimientos todavía más negativos. Fijarles plazos cortos para proyectos importantes y presionar para lograr los objetivos fijados para fin de año puede agregar estrés adicional a las vacaciones. Por simples que sean, los acontecimientos divertidos, como comprar un regalo anónimo de Papá Noel o hacer intercambio de galletitas navideñas pueden aumentar la ansiedad del momento simplemente porque crean una cosa más para hacer.

Expectativas razonables

Lo que más importa para tener una temporada festiva alegre y tranquila, tanto en el hogar como en el trabajo, son las expectativas que usted crea en su mente sobre ese momento. No las planee a la perfección: la gente se enferma, las recetas a veces no salen como uno esperaba y los familiares no siempre se llevan bien.

Los compañeros de trabajo no siempre son amables entre sí y el nuevo programa de trabajo que usted introdujo no le va a gustar a todos. Usted va a estar mucho mejor si mantiene sus expectativas en un nivel razonable. No tiene por qué tener la fiesta ideal, ni los hijos más educados ni la casa mejor decorada.

Cuide su salud, comiendo lo más sano que pueda y haciendo ejercicio, controle su tiempo y limite sus compromisos. No todos los nuevos procesos de trabajo tienen que empezar el primero de enero. No complique la temporada navideña – de por sí llena de compromisos – agregando obligaciones que van a aumentar la ansiedad de todos y, en última instancia, bajar la productividad


Bienestar laboral aumenta la productividad
Está claro que las empresas buscan constantemente generar mayor productividad. Para ello, existen diversas estrategias que bien implementadas harán que los colaboradores contribuyan en mayor medida a la consecución de los objetivos organizacionales. La productividad tiene relación directa con el bienestar laboral, pues el desarrollo personal y profesional de los empleados dependen los altos niveles de rendimiento, donde se implementen políticas y normas que permitan el sano desenvolvimiento y crecimiento del personal, con el fin de procurar las "carreras".

domingo, 25 de septiembre de 2011

Hablando del Amor



Nos hicieron creer que el amor mismo, el amor de verdad,
sólo pasa una vez, generalmente antes de los 30 años.
No nos digan que el amor no se activa, o llega con cita previa.
Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja,
y que la vida cobra sentido cuando encontramos la otra mitad.
No dijo que nacemos enteros, que nadie en nuestra vida
merece llevar de nuevo la responsabilidad de completar lo que falta:
crecemos por las mismas personas.
Si estamos en buena compañía, es sólo agradable.

Nos hicieron creer que una fórmula llamada "dos en uno":
dos personas piensan igual, actúan de la misma,
que fue lo que funcionó.
No se nos dice que tiene un nombre: anulación.
Siendo que sólo los individuos con personalidad,
es que podemos tener una relación sana.

Nos hicieron creer que el matrimonio es obligatorio
y que los deseos prematuros deben ser reprimidos.

Nos hicieron creer que ser delgado es bello y amado más,
que son pequeñas caras que tienen relaciones sexuales,
tener relaciones sexuales que aquellos que no son muy confiables,
y siempre habrá un zapato viejo para un pie zambo.
Eso sí, no digo que no hay más cabeza que el pie zambo.

Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz,
lo mismo para todos, y los que escapan de ella
están condenados a la marginación.
No se nos dice que estas fórmulas
van las personas equivocadas, frustran, son alienantes,
y que podemos intentar otras alternativas.
Oh, nos dice también que nadie va a decirle todo a nosotros.
Cada uno tendrá que descubrirse a uno mismo.
Y luego, cuando estás muy enamorado de ti mismo,
va a ser muy feliz y enamorado de alguien "John Lennon"

sábado, 9 de abril de 2011

Luces, Cámara Acción: Elizabeth Taylor (1932-2011)


Se nos fue, nos dejo la siempre bella, impecable actriz Elizabeth Taylor, una de las estrellas femeninas más rutilantes del cine en toda su historia. Y con ello, los medios de prensa abrieron una represa de adjetivos: luminosa, memorable, legéndaria, incandescente, única. Como en pocos casos, hoy ningún superlativo resulta exagerado.
La muerte de Elizabeth Taylor, a los 79 años, resulta un adiós doloroso., Todos hemos sido testigos , en los últimos años, de sus constantes problemas de salud. Su corazón no resistió. La mujer de la mirada violeta falleció tras una larga serie de dolencias que se ensañaron con un cuerpo antes perfectamente esculpido. La inmortalidad de su recuerdo nos devuelve ahora el perfecto retrato de una Elizabeth Taylor brillante en el escándalo social y la interpretación actoral, del objeto del deseo para la platea masculina de los años cincuenta y sesenta y la diva de los modismos más renombrados. Fue, además la maestra de varias generaciones de mujeres que aprendieron de su elegancia, su estilo y de su ejemplo para liberarse de los maridos aburridos.
¿Qué convierte a una actriz en leyenda? Los anglosajones acuñaron la frase “bigger than life” para hablar de aquellas estrellas extraordinarias cuya intensidad supera la sumatoria de una fotogénica imagen, una larga lista de películas importantes o una vida turbulenta y apasionada. Liz Taylor no necesitó morir joven para convertirse en un mito. Por el contrario, su poderosa influencia en la cultura popular radica en haber nacido casi a los ojos de su público, y proyectado su carrera a lo largo de la edad de oro del cine. Liz es la diosa que decidió envejecer al lado de nosotros, los mortales.
Elizabeth Rosemond Taylor nació un 27 de febrero de 1932 en Londres (Inglaterra) ). Sus padres eran estadounidenses de clase media alta dedicados al comercio del arte, negocio que les ocupaba en la capital inglesa.

(1932-2011)
Una de las estrellas femeninas más rutilantes del cine en toda su historia. Elizabeth Rosemond Taylor nació el 27 de febrero de 1932 en Londres (Inglaterra). Sus padres eran estadounidenses de clase media alta dedicados al comercio del arte, negocio que les ocupaba en la capital inglesa.
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, la familia Taylor decidió regresar a los Estados Unidos para establecerse en la ciudad de Los Angeles.
Después de presentarse a unos casting, Liz consiguió un contrato con la Universal a la edad de diez años, debutando en "There's One Born Every Minute" (1942), una comedia dirigida por Harold Young.
Tras esta película la Universal prescindió de la niña, siendo poco después contratada por la Metro Goldwyn Mayer. En este estudio Elizabeth se convirtió en una de las niñas prodigio más importantes de la época.

Con "La Cadena Invisible" (1943), película protagonizada por la perra Lassie que estaba dirigida por Fred. M. Wilcox, Liz debutó con fortuna en el glamouroso estudio. En esta primera etapa como actriz Taylor intervino además en títulos como "Alma Rebelde" (1944) de Robert Stevenson, o "Las Rocas Blancas De Dover" (1944), un film dirigido por Clarence Brown.
El salto definitivo al estrellato para Elizabeth llegó con "Fuego De Juventud" (1944), una película dirigida por el citado Clarence Brown que la actriz co-protagonizó junto a Mickey Rooney.
Los años 40 terminaron con otra película de Lassie dirigida de nuevo por Wilcox, "El Coraje De Lassie" (1946), la famosa versión de "Mujercitas" (1949) realizada por Mervyn Leroy y "Vivir con papá" (1947), una comedia de Michael Curtiz con William Powell como principal protagonista masculino.
Ya convertida en toda una mujer, la hermosa intérprete de ojos violeta fue en las siguientes décadas la actriz más importante de Hollywood, no sólo por sus logros profesionales sino también por sus publicitadas andanzas sentimentales que comenzaron en 1950 cuando contrajo matrimonio con el millonario Nicky Hilton Jr.
Respecto al cine, los años 50 confirmaron a Elizabeth Taylor como una gran intérprete gracias a películas como "El Padre De La Novia" (1950), "El Padre Es Abuelo" (1951), "Un Lugar En El Sol" (1951), "Ivanhoe" (1952), "Beau Brummell" (1954), "La Última Vez Que Vi París" (1954), "Gigante" (1956), "El Árbol De La Vida" (1957), "La Gata Sobre El Tejado De Zinc" (1958) o "De Repente, El Último Verano" (1959), una película dirigida por Joseph L. Mankiewicz.
En este período la actriz conoció a dos de sus mejores amigos, Rock Hudson y Montgomery Clift (quien la llamaba "Bessie Mae"), actores (los dos homosexuales) con los que Liz mantuvo siempre una estrecha amistad.
Sus trabajos en "El Árbol De La Vida", "La Gata Sobre El Tejado De Zinc" y "De Repente, El Último Verano" fueron recompensados por sus compañeros de profesión con sendas nominaciones al Oscar.
Su vida matrimonial tuvo bastantes variaciones durante los años 50. El enlace con Hilton duró menos de un año. Tras divorciarse en 1951 Liz se casó a lo largo de la década con el actor Michael Wilding ("Atormentada"), con quien convivió entre 1952 y 1957; con el productor Mike Todd ("La vuelta al mundo en 80 días"), con quien estuvo casada de 1957 a 1958, año en el cual quedó viuda; y con el cantante y ocasional actor Eddie Fisher, antiguo marido de Debbie Reynolds con quien estuvo emparejada entre 1959 y 1964.
Tras ser nominada en varias ocasiones, Elizabeth Taylor pudo por fin lograr la estatuilla dorada por su intervención en "Una Mujer Marcada" (1960).
Después de esta película y el premio de la Academia de Hollywood, la morena actriz se embarcó en el megaproyecto de "Cleopatra" (1963), una adaptación de la vida de la famosa y seductora reina egipcia.
El rodaje fue calamitoso y duró una eternidad, provocando que su coste se disparara a cifras por aquella época mareantes, siendo el salario de Liz Taylor de un millón de dólares.
"Cleopatra", dirigida por Joseph L. Mankiewicz, se estrenó finalmente en 1963 sin poder recuperar el dinero invertido. En el rodaje de esta película Elizabeth compartió protagonismo con un actor británico que encarnaba a Marco Antonio, Richard Burton, con quien la actriz protagonizó uno de los idilios más célebres de toda la historia del cine.
Se casaron en 1964, se divorciaron diez años después, en 1974, y volvieron a casarse en el año 1975 para terminar separándose definitivamente en 1976. Todo un culebrón.
Elizabeth Taylor y Richard Burton aparecieron juntos en un buen puñado de títulos. Además de "Cleopatra", los dos protagonizaron "Hotel Internacional" (1963), "Castillos En La arena" (1965), "¿Quién Teme a Virginia Wolf?" (1966), película por la que Liz ganó su segundo Oscar, "La Mujer Indomable" (1967), "The Comedians" (1967), "Doctor Fausto" (1968), "La Mujer Maldita" (1968), "Pacto Con El Diablo" (1972), "Bajo el Bosque Lácteo" (1973), y para la televisión y con un adecuado título para su situación personal, "Divorce His, Divorce Hers" (1973).
Las décadas siguientes fueron menos prolíficas y satisfactorias a nivel profesional para Liz, quien trabajó principalmente para productos televisivos y dedicó parte de su tiempo libre a promover la lucha contra diversas enfermedades como el cáncer (fue operada de un tumor cerebral) y el sida, especialmente tras la muerte de su gran amigo Rock Hudson.
Algunos de los títulos que rodó en su última etapa profesional fueron "Miércoles De Ceniza" (1973) de Larry Peerce, "El Pájaro Azul" (1976) de George Cukor, "El Espejo Roto" (1980) de Guy Hamilton, o "The Flinstones. Los Picapiedra" (1994), adaptación de la serie de dibujos animados que fue producida por Steven Spielberg.
Elizabeth, tras su divorcio de Burton, se volvió a casar en dos ocasiones más. En 1976 contrajo matrimonio con el político John Warner, de quien se separó en 1982. Su último esposo fue el albañil Larry Fortensky, con quien estuvo casada entre 1991 y 1996.
Falleció el 23 de marzo del año 2011 en Los Angeles a causa de problemas cardíacos. Tenía 79 años de edad.

jueves, 24 de marzo de 2011

Parafernalia Peruana: PPKuy un Outsider


Biografía PPKuczynski

Nacimiento e infancia

En cuanto a mi infancia, no fue una infancia clásica de un chico
nacido en Miraflores, yendo al colegio y regresando a su casa al final del día a comerse su lonche.

Yo nací aquí, en la Clínica Delgado, el 3 de Octubre del '38, un día fatídico, porque fue el día del golpe en el Callao, en el que llegó a la presidencia Odria y fue el día del golpe militar 10 años después.

En el primer golpe, mi papá terminó preso casi un año porque era jefe de un grupo de médicos en el Ministerio de Salud Pública, que trabajaban en el interior del país, sobre todo en la Amazonía y en la Sierra, y que eran muy progresistas. Eran admiradores de Haya de la Torre, que además era amigo de mi papá.

Mis padres

Mi papá era un intelectual, un tipo muy bien preparado. Sacó su doctorado en fisiología a los 22 años, en la Universidad de Berlín (en 1912). Luego, participó en la Primera Guerra Mundial como Mayor o Capitán del ejército alemán, en cuestiones médicas sobre todo. Terminada la guerra, hubo todo tipo de caos en Alemania y él fue mandado a Rusia a establecer una facultad de medicina en Minsk y luego en Omsk; o sea, él conocía muy bien el régimen ruso de Lenin y luego Stallin.

A él siempre le interesó la investigación. Su primer libro, que es un clásico en sociología médica, es un libro sobre los kyrgyz -que hoy están en Kyrgyztán-, se llama "La estepa y el hombre" y es un libro que todavía se usa en algunas universidades. También estuvo en China un tiempo, siempre enviado por la Universidad de Humboldt de Berlín; estuvo en Sierra Leona; y luego, en el año '29, fue en una misión a Brasil, a trabajar en la eliminación de la fiebre amarilla, para la cual un grupo de médicos logró una vacuna que es muy importante hoy.

Luego vino Hitler y él (mi padre) se fue de Alemania. Se fue un tiempo al Instituto Marie Curie en París, que era un instituto de gran investigación médica. Pero él siempre fue un hombre del campo y vino una invitación de su amigo, Carlos Enrique Paz-Soldán, aquí en el Perú, para que él viniera al país, en el que había muchas cosas que hacer. Llegó aquí en el año '36, después de haber estado en París y en Venezuela, y se instaló en lo que es hoy el Museo de Arte de Lima, que era un laboratorio en el Paseo Colón, que estaba en total desuso y lleno de monos "que tenían el control de ese local".

Entonces, él dijo "Yo me voy de aquí, yo tengo que hacer algo más interesante" y se fue a Iquitos a establecer un esfuerzo de control de enfermedades tropicales. Por eso, el reciente laboratorio que ha inaugurado el Ministro de Salud, conmigo ahí (en Iquitos), se llama el Laboratorio "Max Kuczynski".

En Iquitos, todo el mundo le habló de la lepra y se fue entonces al leprosorio de San Pablo, que queda a tres días en peque-peque de Iquitos o a tres horas en helicóptero; no está tan cerca, está casi en la frontera de Brasil y el Perú, cerca de Caballococha. Este leprosorio es el mismo que aparece en la película "Diarios de motocicleta"; lo que pasa es que llegar ahí en motocicleta es muy difícil porque no hay pistas y hay que llegar en lancha o en peque-peque (que es una especie de deslizador con motor trasero).

Mi padre llegó al leprosorio y los leprosos estaban todos en jaulas y había el mito, que persistía, de que era una enfermedad muy contagiosa; y lo es después de un contacto prolongado, pero después de darle la mano a una persona con la enfermedad de Hansen no pasa nada. Y cuando yo fui al leprosorio –años después- con mi hijita -que en ese momento tenía seis años-, yo le dije que ella podía darles la mano.

Según un libro del enfermo más antiguo, que murió hace poco a los cien años, lo que hizo mi papá fue: Llegó ahí, demolió las jaulas, dijo "aquí se cambia el esquema" y "aquí lo que tenemos que hacer es prevenir esta enfermedad". Entonces, con la ayuda del ministro de esa época, Constantino Carvallo, un famoso ministro de salud, él (mi padre) se paseó por toda la selva, viendo si había chicos que tenían lepra y los fue trayendo a San Pablo a aislarlos, pero a que vivieran y trabajaran juntos. Y claro, luego vinieron las drogas sulfa que permitieron eliminar la lepra -la lepra en el Perú no existe, sólo hay algunos casos.

Viví una parte de mi infancia en Iquitos, porque estuvimos ahí un par de años (1942 y 1943, cuando yo era muy chiquito). Mi mamá venía de Ginebra, había sido profesora de literatura y se encontró con mi papá por el año '33 ó '34; y él le dijo: "Yo quiero ir a América Latina; cásate conmigo. Vamos." Y pues, ella siendo una francesita muy "literaria" de Ginebra, esto de ir al Perú era una locura total. Al final ella se casó por poder, porque su papá no la dejaba viajar hasta allá sin estar casada (eran épocas antiguas). Estuvo aquí en el '36, me tuvo a mí en el 38, a mi hermano en el '41 y en el '42 y '43 estuvimos un tiempo en Iquitos. Yo era muy chiquito y casi no recuerdo nada, salvo que vivíamos cerca del río y, claro, mi papá no estaba mucho ahí porque tenía que ir al leprosorio.

Mi infancia en Lima

Después, regresamos a Lima y él trabajaba en el Ministerio de Salud Pública y no había plata, porque los sueldos del sector público en esa época eran muy bajos (igual que ahora). Y cuando estuvimos en Lima, él se orientó más hacia los Andes: Hizo varios estudios en Puno, en Cusco -él conocía muy bien el interior del país-; estudios de lo que hoy se llama "medicina social", que era algo muy desacreditado en esa época por la Escuela Norteamericana de Medicina, pero había algunos restos de esta idea de "medicina social" que venían desde antes. Hay una amplísima correspondencia entre él y Siegerist (un alemán que era profesor de medicina en Johns Hopkins) sobre todo este tema.

La medicina social es el estudio de cómo la pobreza y la migración afectan la salud de las personas y viceversa. Hoy es algo que está, nuevamente, muy en vista, todas estas epidemias de la gripe asiática han vuelto a poner este tema en primera plana.

De chico, vivíamos "de casa en casa", porque no había plata. Entonces, vivimos un tiempo en la Av. Arenales; en la calle Jorge Chávez en Miraflores; vivimos en una de las primeras casas en San Antonio (que existe todavía).

Mis estudios

Un tiempo después, murió mi abuelito en Ginebra; mi mamá heredó un poquito de plata y compramos una casa -que existe todavía aquí en Santiago de Surco- en una calle cortita de media cuadra. Ahí me mandaron al colegio, al Markham. Al principio, -como vivíamos esta vida un poco nómada- me mandaron de interno (cosa que hoy no existe en ese colegio), y era un internado muy duro. Ahí estaban todos los arequipeños, los tarmeños, los hermanos Otero (que eran de Iquitos, yo era "medio" de Iquitos); y estaban todos los chicos que vivían en Talara, donde estaba la IPC. Y hasta hoy, varios de ellos son mis amigos.


En el año '53, se enferma mi mamá y nos mandan a un internado en Inglaterra -a mi hermano y a mí-, en un colegio semi-militar bien duro en el norte de Inglaterra. Ahí estuve tres años y entré con una beca a la Universidad de Oxford, pues no teníamos la plata para pagar eso y me fue re-bien. Terminé muy temprano la universidad.

Yo fui mal alumno cuando era chico, hasta los 10 años; de ahí no sé qué me pasó, pero me transformé en buen alumno. Hay que preguntarle a Pancho Pardo a ver si yo era el primero de la clase o no, pero estaba por ahí. Todo esto en el Markham, estuve 7 años ahí. Yo creo que lo que me hizo despertar fue que mi mamá, en el '48 -cuando mi papi estaba preso-, se fue a Suiza seis meses a ayudar a su hermano que era médico también, uno de los líderes en la medicina psicosomática -La medicina psicosomática es el estudio de cómo tus preocupaciones afectan tu salud-. Estuvimos ahí seis meses y nos metieron a un colegio público, Beuver, en Suiza, que era de una calidad increíble. Y eso, por ejemplo, me hizo interesarme en la música –teníamos un profesor de música maravilloso- y a mi hermano lo hizo interesarse en la ciencia.

En el '53, nos mandan a Inglaterra (yo estuve tres años ahí), gané una beca, entré a Oxford a estudiar lo que se llamaba "Política, Filosofía y Economía" (PPE, por sus siglas en inglés); porque me dije: "Si estudio historia o idiomas, no voy a tener una carrera rentable" y yo estaba acostumbrado a no tener plata, a vivir pobremente. Yo tengo todavía libros de cuentas en el que dice "gasté 10 centavos en esto, 20 en esto, etc.". Yo quería ser más auto-sostenible. Gané una beca de literatura española y con eso entré a la universidad, pero al cabo de dos trimestres cambié a este otro programa. En Literatura, estábamos muy bien, en mi College en Oxford, que tiene estos colegios que datan de 1300 ó 1400. El profesor de Literatura Española era Salvador de Madariaga y con él entré a ver un poco todo lo que es la Generación del 98 (Unamuno, Ortega, etc.). Por eso es que algo de Literatura Española conozco, más de lo que aparento.


Pero, al cabo de seis meses me dije "vámonos a Filosofía y Economía". Lamentablemente, habiendo en Oxford un sistema de tutores personalizados, el tutor nos enseñaba directamente a cada uno de los de su clase. Es un sistema "socrático" de diálogo con el profesor. No es como en una universidad norteamericana o aquí, donde el catedrático se sienta delante de 200 chicos y declama. Lamentablemente, en mi colegio, "Exeter", no tenía tutor de Economía, y el tutor de Economía que yo tenía era una persona dedicada al trago; entonces me dediqué más a la parte filosófica y tuve dos grandes tutores, que eran Gilbert Ryle y William Alston, que eran famosos filósofos de esa época.

Terminé mis estudios en Oxford y casi saco lo que se llama un "First Class Degree" (que es un grado sobresaliente) y apliqué a una beca a Princeton. Y como no había becas en el departamento de Economía, saqué una beca en lo que se llama la Escuela Woodrow Wilson, que es una escuela de Política, Administración Pública y Economía. Ahí me dediqué básicamente a preparar el doctorado en Economía; pasé los exámenes al cabo de dos años y terminé ahí bien joven (a los 21 ó 22 años).

Mi regreso al Perú

Con todos estos constantes viajes y observación de los contrastes entre distintos lugares –Inglaterra, Suiza, Iquitos, Lima, el Perú, etc.-, se veían países muy distintos: Suiza era un lugar súper próspero; Inglaterra, no, Inglaterra salía de la guerra, había racionamiento de alimentos (te daban un huevo por semana en el colegio); y Perú se veía un país más primitivo. Entonces, todos esos contrastes te hacen pensar un poco y pones a tu país en comparación, digamos, con Suiza, porque Inglaterra no se veía nada próspero. Pero uno no viajaba así de un día para otro: a mí me mandaron a Inglaterra en el '53 y no regresé hasta el '59.

En el '59, mi papá -ya había fallecido mi mami- me dijo que quería que yo trabaje y me mandó a una hacienda en el Cusco que era de unos amigos de él. Y entre el '53 y el '59, vi a mi mamá antes de que muriera en una clínica en Suiza. Yo estaba en el Norte de Inglaterra e iba una o dos veces al año en tren a Suiza; no había nada de aviones en esa época; además el tren era un tren a vapor, a carbón, no había los lindos trenes eléctricos que hay ahora. Mi madre vivía aquí, en Perú, pero ya al final, se fue a morir en los brazos de su madre, a que la trataran ahí; pues ella tenía un cáncer avanzado. Se fue a Suiza, fui a verla y luego se murió.

En el '59, regreso aquí un tiempo y me voy a trabajar al Cusco como contador en una hacienda. Era una época de mucha tensión en el Perú: Estaba el movimiento de Hugo Blanco en la Convención; al capataz de la hacienda lo mataron cuando yo estaba ahí; entonces, yo me llevé una impresión de mucha convulsión.

Nuevos estudios en Princeton

Como ya tenía la beca en Princeton, me fui allá y terminé ahí. Fue una beca que obtuve mediante examen que luego podría haberla aplicado a varias universidades. En esa época, había control de cambios en Inglaterra; entonces, si querías aplicar a Harvard, tenías que llenar un formulario inmenso para conseguir los 15 dólares que costaba la aplicación. Princeton no pedía aplicación para los que estaban fuera de EEUU y es por eso que aplique ahí. Luego, también conseguí una beca en Standford, en North Western y me fui a Princeton.

En Princeton, terminé mis exámenes en Economía; saqué mi Magister en Administración Pública; y nunca hice la tesis (o sea, no soy Doctor ni saqué el doctorado en Economía), pero lo hubiera podido hacer si hubiera podido dedicarle dos años a la tesis.

Mi entrada al Banco Mundial

Entré al Banco Mundial (BM), en un experimento que hacía (el BM): Quería preparar un programa para traer jóvenes, porque todos los funcionarios del BM eran gente mucho mayor que habían tenido otra carrera. La gran mayoría eran del Servicio Civil Colonial británico y holandés, gente que había trabajado en Indonesia y/o en la India. Pensaron que sería bueno llevar talentos jóvenes; llevaron primero a un joven de "conejillo de indias", de "cuy", de este programa; al año siguiente llevaron a otro y luego empezaron el programa en el año '63..

Yo era el tipo más joven que habían visto, tenía 22 años cuando entré ahí y no sabían bien qué hacer conmigo. Entonces, me mandaron primero a Chile a ver un problema que había en las minas de carbón Lota & Schwager, que son unas minas que están debajo del mar (en la zona donde ocurrió el terremoto), que están clausuradas hace tiempo. Luego me mandaron a la Argentina a ver un programa de reestructuración de los ferrocarriles estatales: Había que cerrar líneas, había que ver cómo se reorganizaba y había una misión muy grande de la cual yo era una especie de secretario, hacía los números, y estuve sentado tres meses en lo que es hoy el Edificio del Ministerio de Obras Públicas, que se encuentra en la Av. 9 de Julio, en Buenos Aires. El Ministro era el Ing. Acevedo -una especie de magnate argentino, dueño de haciendas. Fue muy interesante, aprendí mucho, fue un buen año.

Luego, el BM me encargó ver todos los estudios económicos para Centroamérica y eso hice durante 4 ó 5 años. Recorrí Haití, República Dominicana, Guatemala, El Salvador, Honduras y Panamá, el único sitio donde no pasé mucho tiempo fue Nicaragua.

Mi regreso para trabajar en el BCR

En el Perú, mientras tanto, la gente del Banco Central -Carlos Rodríguez Pastor, que era uno de los jóvenes talentos que había llegado ahí y Richard Webb, le decían al presidente del BCR -que era Fernando Schwalb- que me trajeran. En el año '66 me convencieron, dejé el Banco Mundial y le dije a mi esposa nos vamos al Perú, y vinimos. Yo me casé cuando tenía 23 años, mi esposa era irlandesa. Duramos 30 años, pero luego me divorcié y me volví a casar.

Nos vinimos al Perú e inmediatamente entré en medio de una crisis financiera a principios del año '67: El tipo de cambio estaba sobre-valuado, las finanzas públicas estaban en desorden. Eran los finales del primer gobierno de Belaúnde; y tuvimos, en un año, cinco Ministros de Hacienda, incluyendo a Raúl Ferrero que era Premier y estuvo en el cargo, en Hacienda, un tiempo. Después estuvo Francisco Morales Bermúdez, que era el Jefe de Economía del Ejército. Cuando Belaúnde lo nombró, dijo que era un General que sabía de Economía, a lo que yo le dije que el Jefe de Economía del ejército no se ocupa de Economía, sino del Economato, que son los víveres, las compras, etc.

Nosotros estábamos muy cerca de Belaúnde, debido al esfuerzo que había hecho Javier Otero -que era el Gerente del Banco Central durante un año- después entró Carlos Rodríguez Pastor. E íbamos a ver a Belaúnde muy seguido porque no había en el Ministerio de Hacienda una secretaría económica que pudiera explicarle al Presidente lo que pasaba. La secretaría económica era el Departamento de Estudios del Banco Central, que lo dirigía Webb; y yo dirigía la Asesoría del Banco -todo esto lo recuento en mi libro llamado "Democracia bajo presión económica". Y todo terminó un poco mal, tuvimos que devaluar a fin de Agosto, (para el día de Santa Rosa de Lima). Ahí entramos un poco en temas políticos, porque había que asegurarse de que esta devaluación iba a ser exitosa; para esto, había que lograr que los sueldos de los trabajadores no subieran demasiado, pero quien controlaba eso era el Sindicato del APRA, la CGT -que hoy casi no existe. Ahí había que discutir con Negreiros, (que todavía está activo), y con Luis Alberto Sánchez.

A mí me tocó, junto con Carlos y con Webb, explicarles a estos líderes por qué había que ser conservadores en el gasto. Los Ministros de Hacienda de Belaúnde(los anteriores) habían dejado un déficit importante, que había que eliminar; había que hacer una reforma; había que poner un impuesto a la renta que realmente cobrara, un Impuesto Patrimonial (que es, básicamente, un impuesto a la propiedad raíz). Y al final logramos que, en el año '68, el APRA nos diera los poderes extraordinarios para sacar esos impuestos.

A mí me tocó explicarle a Haya de La Torre –quien todos los inviernos se iba a Europa- todo esto.

El Golpe de Estado del '68

Hicimos una refinanciación de la deuda, que parecía inmensa en ese momento, 800 millones de dólares, y ahí yo trabajé con Manuel Ulloa, quien fue el último Ministro de Hacienda de Belaúnde , en ese gobierno. Fuimos por toda Europa y logramos la refinanciación y esa fue una de las cosas que llevó al golpe del 68'.

Los militares creían que la refinanciación era plata "contante y sonante" y era solamente una postergación de pagos. Vino el golpe, el resto de la alta gerencia del BCR no estaba, yo estaba encargado y me llamó Velasco. Recuerdo que puso la pistola en la mesa y me dijo "¿dónde está la plata?" a lo que le dije "Mi General, ¿qué plata?" – "¿Cómo que qué plata? La plata que trajo Ulloa"- dijo él. Lo que pasó fue que Ulloa era un hombre muy voluble, además tenía ambiciones políticas. Así que, cuando regresó de Europa, con la refinanciación hecha, dijo: "¡Yo traigo al Perú 800 millones de dólares!", pero no había nada.

La pasamos mal con el gobierno militar porque no nos creían; además veían a una alta gerencia del Banco Central súper juvenil -yo cumplí 30 años el día del golpe, Webb tenía uno o dos años más y Carlos, uno más- y por eso, salió el Presidente del Directorio Civil que había y pusieron al general Rodríguez Martínez que era una "figura" en el ejército. Había sido Comandante General, un tipo muy pulcro y honesto. Al cabo de dos meses, él hablaba igual que la gerencia del BCR: Él le iba a explicar a Velasco que había que hacer esto o aquello. Al final lo botaron junto a Ángel Valdivia, que era el General encargado del Ministerio de Hacienda, que hablaba también como nosotros; por eso es que a nosotros nos veían como una especie de "magos juveniles", unos "duendes" que estaban que estaban corrompiendo todo el pensamiento militar. Y luego de que esto ocurriera en el '69, a nosotros nos enjuiciaron, así como también a la mayoría de los ministros de Hacienda de Belaúnde (entre ellos, Sandro Mariátegui) por cosas, absolutamente ridículas. Sandro se pasó tres años en la cárcel, fue una de las víctimas de este golpe, que aunque los resultados de su gestión no fueron buenos, era un tipo súper dedicado y honesto.

Yo creo que el golpe mismo se debió a las ambiciones de Velasco, que se hubieran podido parar, si el Presidente Belaúnde hubiera puesto a otro de Ministro de Guerra; por ejemplo, al "Machote" Rodríguez, que era un tipo que sí estaba más dentro de una onda democrática. Además, había una influencia nazerista en el ejército –en el Medio Oriente trascendió mucho todo lo que había pasado con Nazer, nacionalismo más estatismo-; eso era una corriente que se veía en el CAEM (Centro de Altos Estudios Militares), donde nosotros, como funcionarios del BCR, dábamos clases y se veía claramente esa tendencia. Todo eso llevó a lo que se llamó el "Plan Inca" y a toda la política económica del gobierno militar, a la cual nosotros nos opusimos, por eso nos vieron como un obstáculo y nos sacaron fuera del país.

Mi salida del país en el gobierno militar

Hay muchos que piensan que yo trabajé para el gobierno militar, pero no lo hice. Yo era gerente del BCR y no tenía por qué irme, yo no era un funcionario político. Así, nos fuimos del Perú, Carlos y yo, caminando, por las selvas del sur de Ecuador (fue una expedición de unas tres semanas), llegamos a Guayaquil y de ahí nos fuimos a EEUU.

Yo iba a regresar al BM, pero éste, por gestiones del gobierno para que yo no pueda entrar ahí, me negó la entrada. Lucho Banchero, que era mi amigo, me pidió que lo ayude a manejar la flota que tenía en Holanda, pero yo tenía a mi esposa y a mis dos hijas aquí, porque no las dejaban salir. Yo tenía que trabajar en algún organismo internacional que tuviera fuerza; así que entré al Fondo Monetario Internacional; me hicieron Jefe de la zona de Colombia, Venezuela, Panamá y Ecuador -que era un área muy complicada-; y el FMI coordinó que dejaran salir a mi señora y mis dos hijas.

Yo nunca tuve ninguna frustración con el Perú, las tuve contra alguna gente aquí, el gobierno militar, por ejemplo, que nos metió en un juicio que tomó muchos años resolver. La Corte Suprema sentenció a favor nuestro y Velasco nos sacó. Por eso, no fue sino hasta la época de Morales Bermúdez, al que yo conocía, que por fin logramos una opinión limpia y pudimos regresar al país. En los años '80, me pasó lo mismo, porque el gobierno de Alan no me trató bien, me declararon un traidor, etc. Por un tiempo no pude regresar al Perú, pero no le eché la culpa al Perú, se la eché a algunos elementos en el Perú, que es un país muy político: éste es el país de las acusaciones, de las denuncias, etc. Pero todo eso no me frustra y hay que tomarlo deportivamente. Claro que en el momento te sientes un poco temeroso: A mí me vino a buscar la policía y tuve que irme saltando la tapia por detrás para huir; y cuando Carlos y yo nos fuimos de Chulucanas a la frontera con el Ecuador, ayudados por Mariana Sheffer -una importante agricultora-, la policía nos estaba buscando en helicóptero.

También, hay que decir que, aunque yo detestaba el gobierno militar, no era un régimen muy cruento, no era un régimen democrático, pero mató a muy poca gente, no había muchos prisioneros políticos.

El legado de mis padres

La cosa principal que me dejaron mis padres es que uno siempre debe aprender algo; nunca dejas de aprender; así que uno no puede decir: "Yo llegué hasta aquí, y aquí estoy, y soy un genio.". Cada año debes aprender algo nuevo. Y también un sentido cultural internacional, porque mi mamá era muy literaria, le encantaba la música; y mi papá era un investigador, un poquito parco, pero un hombre muy generoso. Después del golpe del '48 hasta cuando murió, veinte años después, trataba a sus pacientes gratis, tenía muchos amigos en la sierra, en la selva, también gente de afuera de Lima. En eso era un hombre muy generoso.

No me preocupaba que tratara a la gente gratis, aunque pude notar, mirando su correspondencia, que él estaba preocupado por cubrir los gastos y siempre buscaba la forma de salir adelante. Él, por ejemplo, logró un contrato con el gobierno alemán para ver los reclamos de víctimas judías de la guerra. Así, venían de Argentina, Bolivia, Chile aquí a su consultorio para que los evaluara físicamente y determinara si había un reclamo válido o no. Él vivía mucho de eso y también era el doctor oficial del colegio Markham. Pero él no tenía ingresos significativos; nada importantes comparados con lo que se gana hoy siendo un buen médico.

Mi trabajo fuera del Perú

Los años 70 estuve fuera del país: Estuve un tiempo en Nueva York; otro tiempo en Washington; regresé un tiempo al BM; y en Nueva York había una crisis tremenda en esos tiempos, era un lugar muy pobre. Ahí busqué otra cosa y me contrató Alcoa S.A., la compañía de aluminio, para que yo le armara un proyecto de una mina grandísima que había en África (en donde yo tenía experiencia financiera); era un país francófono –yo hablo francés- y querían a alguien que no fuera americano, porque en ese país no dejaba entrar a los americanos. Me pasé tres años y medio organizando este proyecto que empezó a andar justo al final de esto.

Mi apoyo al gobierno de Belaúnde y la persecución de Sendero Luminoso

Yo había mantenido siempre una relación buena con Belaúnde, que vivió en Washington varios años. Y me dijo que lo ayude en su campaña. Yo venía del África y nadie pensaba que él iba ganar la elección, pero la ganó al no participar en la Constituyente, pues dijo que él no tenía nada que ver con ese gobierno que se acababa.

Él nos ofreció a Carlos, a Webb y a mí, puestos. Webb se fue al BCR, Carlos no quiso regresar y yo dejé mi ex trabajo y me fui al Ministerio de Energía y Minas en donde estuve dos años, que fueron años interesantísimos. Claro que no rompimos el esquema que nos habían dejado los militares: compañías estatales, etc. Empezamos un poco a cambiar eso, pero la privatización no estaba "de moda" en el mundo; Margaret Thatcher todavía no había hecho su primera privatización.

En el '82, me fui porque Sendero Luminoso estaba contra mí, colgaron mi efigie en el zanjón, y esto porque yo era un personaje bien conocido en esa época. Entonces, me fui y me pasé diez años en Nueva York, en un banco de inversión donde yo era presidente de la parte internacional; fue una experiencia interesantísima. Básicamente lo que hice ahí era desarrollar mercados emergentes que no existían en ese momento: China, yo hice el primer fondo en ese momento; el primer fondo en Taiwán, el primer fondo en Corea; luego, trabajamos mucho en España, que era un país muy pobre; hicimos la primera emisión del Santander en Nueva York; la primera colocación del Banco Central, que hoy ya ha sido absorbido por el mismo Santander; vendimos los activos de Romasa, que era una cosa complicadísima. Armé un buen equipo en España y empezamos a hacer las primeras privatizaciones en Grecia, en Israel; y luego, cuando América Latina empezó a recuperarse, empezamos a trabajar aquí. Pero mientras tanto, yo daba asesoría al gobierno de Venezuela, Arturo Sosa era su Ministro de Hacienda -un gran amigo-; y asesoré a Brecer Pereyra que era el Ministro de Brasil. Y luego, a fines de los ochenta, hicimos las primeras emisiones latinoamericanas en Nueva York, Vitro y otras.

Mi regreso para trabajar por el Perú

En el '92, cuando mi trabajo consistía en constantes viajes a Japón y demás lugares, cuando ya me empezó a afectar la salud tanto viaje, me salí y pensé en estar más cerca del Perú y me dije que de repente podría irme a Miami. Me mudé allá y fundé un Fondo que lo levantó mi esposa, que es gestora de Fondos. Un Fondo donde los principales inversionistas eran grandes universidades, -liderados por la Universidad de Harvard- para hacer inversiones en compañías en América Latina. Fue un Fondo que funcionó bien, tenía muy buenos colegas: Incluyendo un peruano, Fernando Montero, que había sido mi sucesor cuando dejé el Ministerio de Energía y Minas y Eduardo Elejalde, que trabaja en Colombia.

Mi trabajo como Ministro de Economía en el Gobierno de Toledo

El Fondo duró nueve años y, en el 2001, yo ya tenía un pie en el Perú: Había comprado un departamento aquí; era el presidente de EDELNOR, que era la eléctrica privatizada, era su presidente de Directorio. A fines del 2000 me llamó (Alejandro) Toledo -a quien yo no conocía- solicitando mi ayuda para su campaña, a lo que pregunté "¿quién iba a estar en dicha campaña?": Iban a estar Toledo y Lourdes (Flores); entonces me dije que podría apoyar a Toledo. Y él anunció en el CADE (en Enero del 2001) que yo iba a ser el "Jefe" de su equipo económico, de la parte económica de su campaña. Muchos se sorprendieron por mi apoyo a Toledo, pero yo creía que Lourdes no iba a ganar y que sería mejor "rodear" bien a Toledo.

Así, el equipo de Toledo era un equipo bien "heterogéneo": Estaba "el pibe" Dancourt, que era "zurdo" (de izquierda); J.J. Martins, que era más bien derechista; yo en el centro; y Court Burneo, que era considerado un izquierdista. Logré que este equipo trabajara bien; hicimos un plan, que fue el que se aplicó. Luego, Toledo me pidió que sea su Ministro de Economía, pero eso me lo pidió en Febrero o Marzo del 2001. En otras palabras, yo llegué al Ministerio habiendo pasado la mayor parte de la gestión del gobierno de Valentín (Paniagua) como Ministro de Economía.

Sin embargo, heredamos algunas "papas calientes" y algunas cosas buenas: "El gordo" Silva había creado el SNIP, él es un tipo muy ordenado y disciplinado en el gasto, por eso el déficit que era gigante, lo había reducido; pero la recesión era tremenda: El Perú llevaba tres años y medio sin crecimiento; el índice de pobreza había subido; había que darle un empujón a la economía. Los primeros cinco meses, eso es lo que hicimos: Aumentamos el gasto. Tratamos de que, a partir de una política Kenesiana, se reflotara la economía, pero lo que yo dije fue que teníamos que crear confianza, no podíamos seguir peleándonos con el Fondo Monetario (FM). En ese momento, en el Perú, el FM tenía un poder inmenso.

Sin embargo, en el Congreso, muchos dijeron que cómo era posible que el FM pueda imponer estas condiciones, etc. hubo unas tremendas batallas ese año. Pero en ese primer año hicimos algunos cambios importantes: Yo no soy de sacar más y más leyes; le dije a Beatriz Merino, que era Jefa de la SUNAT, que debíamos tener metas de recaudación ahí, y que a través de la SUNAT iban a haber algunos cambios reglamentarios: Se creó el Sistema de Retenciones de Tracciones, que no requirió de ninguna ley importante (era una ley de solo un artículo); y ahí empezó la mejora sustancial de la recaudación en el Perú que se había venido a menos con el RUC sensible, el favoritismo, la desmantelación de la SUNAT que hubo al final del gobierno de Fujimori. Cuando entramos al gobierno, la recaudación era muy baja (era el 12% del PBI); y propuse como meta que debíamos llegar a 16% al final de este gobierno, ocupándonos del IGV, de formalizar la recaudación. Y durante el gobierno de Toledo, se llegó a tener 3 millones de contribuyentes, cuando empezamos con uno.

Me retiro al final del primer año, porque tenía, de nacimiento, una válvula de la aorta defectuosa y me tenía que operar; y toma la posta Javier (Silva Ruete) como Ministro de Economía, pero él es bien avaro y no le daba a Toledo lo que él quería. Incluso Javier logró que en el año en el que él estuvo no se le diera aumento a los maestros; mientras que a mí no me preocupaba el darles el aumento; porque siempre he seguido una política –en todo lo que hago, pero sobre todo en el Ministerio de Economía-: "Veamos lo que es importante y no nos peleemos por lo que no lo es". Por eso, a mí me parecía que el tema del aumento a los maestros era un tema importante y que no nos iba a desmantelar las finanzas públicas. Acepté eso y acepté muchas cosas, tanto que hubo gente que creía que yo era demasiado "mano amplia". Incluso, Lucho Carranza y Patricia Teullet se fueron por eso, porque pensaban que yo era demasiado generoso. Hasta Toledo pensó eso, porque cuando hubo las huelgas médicas, Pilar Mazzetti y yo negociamos con los médicos y las enfermeras, y se logró cambiar un poco el esquema para que los contratados fueran a planilla y no fueran médicos que "están en el aire", pues siempre les he tenido simpatía a los médicos (porque mi papá también lo fue) Al final todo salió bien y no se habló más de la huelga de los médicos.

Yo siempre he tratado de ser optimista, sin ser artificial o ingenuo. Siempre he tratado, como Ministro, de dar una impresión favorable, de no cambiar las reglas del juego, pero sí ser favorable.

Se hicieron dos cosas muy importantes a principios del gobierno de Toledo, en las cuales yo insistí: Una, fue un cambio a la ley de MiVivienda, para permitir que las becas sean uniformes y vendibles, porque como estaban hasta ese momento, los bancos no podían vender las hipotecas, deshacerse de ellas; entonces, no había ningún futuro para el financiamiento de vivienda. Se hizo un cambio ahí que es el que ha permitido que MiVivienda surja y ahora se financie en el mercado privado. Y el otro cambio, era que se hablaba mucho de las tarifas eléctricas. Alan (García), en su campaña del 2001, habló mucho acerca de que había que bajar las tarifas, entre otras cosas. Ahí lo que hice fue tomar una vieja ley que estaba desde mi época como Ministro de Energía y Minas, (pero que Fujimori había eliminado) la del subsidio cruzado: O sea, hay pocos ricos –incluyendo fábricas- que consumen mucho y un montón de pobres que consumen poco. Si tú le quitas algo a los que consumen mucho (poniéndoles un sobrecargo), vas a poder darles un subsidio muy grande a los que están abajo, y eso es lo que se hizo. Al principio hubo una oposición terrible del MEF respecto a esta idea, pero con Cecilia Blume hicimos una buena ley -que rige hasta el día de hoy- y ha permitido, en parte, que no se hable más de las tarifas eléctricas en el Perú. Eso bajó mucho la temperatura, eso venía de mi experiencia en EDELNOR.

El proyecto Camisea

El 2003, yo estuve fuera del gobierno, hice algunas consultorías. Una de ellas era HUNT, por la que me critican un montón: Dicen que yo firmé los contratos de gas, que yo diseñé los contratos de gas. Cuando lo único que hice fue explicarle a HUNT cómo podría financiar este proyecto, porque el Accent Bank en EEUU, por falsas razones ambientales, dijo que no podía financiar a TGP; pero TGP ya estaba construyendo el ducto. Yo los ayudé a levantar la plata en el mercado local, aquí, con las AFP's y los bancos; y a HUNT le diseñé una estrategia para su proyecto, que es el proyecto que se ve ahí. Por eso ahora dicen que yo fui el arquitecto de la exportación del gas y pienso que esas son tonterías; porque lo único que fui fue ser un gestor técnico, que ayudé a hacer este proyecto, que si no hubiera estado ahí no habría Camisea. El otro gestor importante fue Jaime Quijandría. Los dos estamos en el banquillo de acusados por gente que simplemente no entiende los beneficios de Camisea, que son inmensos: Porque el gas en el Perú es gas mojado, tiene muchos líquidos; estos valen cinco veces más que el gas y han permitido que el Perú que era deficitario en su cuenta petrolera en más de mil millones de dólares al año, esté hoy equilibrado. Eso es lo que ha logrado Camisea. Además dicen que no se le debe exportar gas a Chile, pero a mí no me importa si esto se da o no. Pero lo que se está exportando a Chile, son los líquidos que vienen del gas, hoy. Eso lo dije en una conferencia en la USIL y nadie, salvo la gente de la compañía sabe eso; mientras que todos los que denuncian la exportación tampoco lo saben.

Mi segundo período como Ministro de Economía

En mi segundo período como Ministro de Economía –en el que incluyo mi año en la PCM-, se hicieron varias cosas que consolidaron el progreso que ya se había hecho. Una de ellas, fue eliminar la 20530, que fue una batalla tremenda, pero que permitió bajar el déficit fiscal a cero. Otra cosa que se hizo, ya desde la PCM (Presidencia del Consejo de Ministros), fue un esfuerzo por trabajar con las regiones; trabajar con los movimientos de protesta. Tuvimos problemas en el Norte y en el Sur -Pizango estaba en la PCM en mi época. Y básicamente, mantuvimos al país bastante tranquilo durante el año 2005-2006, a pesar de una elección que era complicada.

Lo que he aprendido en mis 50 años de vida profesional

Ahora, lo que me dice esto, la lección que me deja, es que el Perú, en los 50 años de vida profesional que he tenido desde el año '61, de esos años, se ha pasado 35 ó 40 en efervescencia, o quizá más años (casi 45 años de tensiones, progresos, retrocesos, autoritarismo, descentralización, etc.), ha habido un montón de cambios, algunos buenos y otros malos.

¿Qué me deja todo esto? He estado en el extranjero; he dejado lugares donde ganaba muchísimo más que aquí, porque quiero a mi país. Porque quiero que en mi país, el día que me entierren, sea un país moderno. Ésa es mi visión, que quizá es utópica, pero yo estoy viendo que con el tiempo las cosas han cambiado. Primero hubo todas las reformas que se hicieron durante el gobierno de Fujimori, sobre todo durante el período de Boloña, que fueron, básicamente, el cimiento para lo que está ocurriendo hoy. Después hubo un período de recapacitación, de reordenamiento del sector público que fue bajo Toledo y que ha continuado ahora.

Por ejemplo, "Las Bambas" –que va a ser una inversión de cinco mil millones de dólares- empezó en el gobierno de Toledo; un esfuerzo de René Cornejo, en Proinversión que fue dificilísimo al principio: A él le tiraban piedras cuando iba por Cotabambas; por ahí la gente local no quería oír hablar de este proyecto. Pero ahora ha llegado el momento glorioso en que Xstrata anuncia que se iba adelante. "Toro Mocho" también ha sido un proyecto parecido, aunque ahí nunca ha habido oposición de la gente local.

¿Qué es para mí el Perú Moderno con el que sueño?

El Perú Moderno implica que no haya más gente pobre, hay que subir el nivel de los pobres (que es un tercio de la población). En todos los países hay gente pobre –por ejemplo, en Suecia, será el 1% de la población, en EEUU es el 12%, en Chile es el 12% también-, pero lleguemos al 10% aquí, pero no más de eso. Ahora, ¿dónde están los pobres? Están sobre todo, en la Sierra y en la Amazonía, sobre todo en la pequeña agricultura. Ésta es la cosa principal y de ahí salen varias políticas en salud, mortalidad infantil (que ha bajado mucho, pero debe bajar mucho más), también en salud, desnutrición infantil que debería ser cero; y todavía desnutrición infantil en la Sierra es 30%.

En Educación, salen otras políticas también: Mucho más inversión en tecnología, en colegios tecnológicos, intermedios, centros de aprendizaje, que pueden ser en agricultura, entre otras cosas. Porque uno de los problemas de las empresas en el Perú es que les cuesta encontrar personal que esté capacitado en puestos intermedios con conocimientos tecnológicos.

Yo creo que en Educación hay que hacer grandes cambios, que serían una evolución, porque no son cosas que se hacen de un día para otro. Yo creo que en las universidades hay que hacer un cambio: tenemos casi 100 universidades más sucursales, con 650 mil chicos y chicas que están estudiando con gran optimismo, pero sin estudiar nada muy útil. Ahí se van a tener que hacer cambios con más énfasis a la investigación.

Finalmente, dos cosas que me parecen muy importantes en un país moderno: Una, es la formalización; o sea, un país donde los trabajadores son informales, no tienen seguro, no tienen futuro Fondo de Jubilación, en veinte años vamos a tener una crisis en el Perú. Entonces, tenemos que formalizarnos, porque somos el país de Latinoamérica, de los grandes, con menor formalización laboral. Yo tengo ideas para ver lo que hay que hacer ahí; y ya se discutió mucho de esto cuando era Ministro de Economía.

Y la otra cosa muy importante es el tema del agua y saneamiento: 10 millones de peruanos no tienen agua en su casa, tienen un caño de repente, el agua es intermitente o el desagüe no es tratado. No vamos a ser un país moderno ni lograr estas metas de salud, si no le ponemos agua a la gente. Y eso va a ser una batalla como lo fue con la 20530, porque hay que romper con las políticas que tienen las empresas públicas de saneamiento. Es un descontrol borrascoso: Pierden el 45% del agua que producen, no logran cobrar, hay mucha ineficiencia. En Lima, consumimos más agua por habitante -a pesar de que hay un millón doscientos mil limeños que no tienen agua- que París o Frankfurt, debido a las pérdidas del agua: En los tubos, en el uso de agua potable para regar en vez de agua reciclada; en los medidores trucados (hay funcionarios que se dedican a trucarte tu medidor para que "consumas menos"), éstas son las causas básicas.
Los Pantanos de Villa, por ejemplo, no existían hace 60 ó 70 años, había algo. ¿Por qué están? Porque los tubos pierden agua y se desliza el agua hacia el mar; por eso está la Costa Verde también. Tenemos que hacer un cambio radical en el agua. Y hay que ponerles agua a todos los habitantes urbanos y a una mayoría de los rurales.

Para acercarnos al Perú Moderno, todos los peruanos tenemos que formalizarnos, pagar impuestos, no hay que hacer tanta trampa y nada más. El Perú se va a desarrollar solo, pero el gobierno va a tener que impulsar la educación, que puede ser privada o pública, dependiendo. Eso es lo más importante. Y tenemos 20 años buenísimos que se nos vienen con la China. Aunque por ahí se dice que no hay que exportar metales o que hay que exportar productos de fábrica; está bien, se está exportando un poco más de productos de fábrica. Además, la minería, en el Perú, a pesar de que exportamos concentrados, es súper industrial: Si uno se va a Ilo o se va a Cajamarquilla, ve unas fábricas inmensas que entrenan y emplean a mucha gente.

Mis planes para un posible gobierno

Yo estaría encantado de que mi proyecto lo haga otro u otra, lo que pasa es que yo tengo una mezcla de pragmatismo (en el sentido de ser muy práctico) y experiencia gubernamental que tienen muy pocos otros. Yo he estado en muchos gobiernos a lo largo de casi 40 años y tengo una experiencia internacional que de repente no tienen los otros. Pero si alguien está seguro de que lo puede hacer y está convencido de que va a funcionar y que es cierto, yo le cedo el paso. A mí lo único que me interesa, no es escuchar la banda presidencial, ni caminar con grandes gestos. A mí lo que me interesa es que el país salga adelante. Y obviamente, si yo tuviera 20 años menos, quizá no sería tan generoso frente a los otros. Pero lo que me interesa, básicamente, es que esto cambie. Yo creo que sí puedo aportar.

Yo creo que, como presidente de la República, hay que pasarse una parte del tiempo fuera de Lima; no yendo un día en la mañana y regresarse en la tarde, sino pasarse un tiempo ahí. Creo que de cada dos fines de semana, el presidente debería pasarse uno en un sitio para entenderlo bien. Por ejemplo, te vas el viernes y te puedes venir el domingo en la noche. Sea a Ayacucho u otra ciudad o poblado del interior del país. Por ejemplo, ¿quién ha estado en Cora-Cora?, primero que es muy difícil llegar ahí desde Ayacucho, aunque están en la misma región.

Por ejemplo, el gas pasa por Ayacucho. Yo estoy tratando, como ciudadano privado, de que el gas tenga una salida en Ayacucho y que se haga un parque industrial ahí, aprovechando esta Ley Tributaria que ha dado Alan (García), porque en Ayacucho no hay nada: Hay un poquito de agricultura, la mina, que es importante; pero podrías poner un parque industrial, dar empleo industrial y cambiar la ciudad. Y con el gas, que está pasando por ahí pero no llega ahí sería aún mejor (aunque el consumo residencial no sería suficiente para justificar una salida al gas); pero si haces un parque industrial, lo puedes hacer zona libre, incluso. El MEF le tiene terror a las zonas libres, pero si han funcionado en el sur de China, ¿por qué no van a funcionar en Ayacucho? Yo creo que hay que ir a sitios a donde nadie va; por ejemplo, ¿quién va a Celendín? Nadie. Yo no creo que ningún presidente haya estado ahí, salvo Belaúnde. Y si te ve la gente de esos lugares y ve que no estás apurado –porque es muy importante eso también-, eso los va a tranquilizar.

Yo traté, siendo Ministro de Energía y Minas, de no dejar de visitar los poblados a los que se visité en campaña; y tenía a alguien encargado de recordarme todo lo que yo había prometido, y logré cumplir un 60% de ello. En eso me ayudaron los chinos y los ingleses; porque estaban la Guerra de Las Malvinas y "nadie quería hablar con los ingleses", me fui a Londres y logré que el gobierno Británico nos brindara una ayuda bien barata para poner pequeñas hidroeléctricas; e hicimos lo mismo con los chinos. Todo eso se instaló y fue un bonito programa. Pero claro, como fue un programa estatal, con el tiempo fallaron todas las máquinas porque no había mantenimiento, ése era el problema. Y aunque yo no he estado en todo el Perú -hay muchos sitios en los que no he estado-, hay muchos sitios en los que sí he estado.

Mi mayor defecto es no sonreír y ser distante. Creo que hablar despacio no es un defecto; tener una cara de francés o alemán –mi mamá era francesa y mi papá alemán- tampoco es un defecto (aquí hemos tenido presidentes de origen japonés, hemos tenido de todo). Yo soy un hombre al que le encanta sentarse en su escritorio, "cranear" cosas, escribir; sí tengo cierta soltura con la gente, hago chistes, pero no soy una persona cálida. Y hay gente que me dice "¿Qué le pasa a Pedro Pablo? Ni se dio cuenta de que yo estaba ahí." Ése es un problema que también tiene Bill Clinton, por ejemplo, te encuentras con él y al cabo de cinco segundos ya eres su amigo. Ése es mi principal defecto y voy a trabajar sobre ello, pero "no puedes cambiar el vino en cerveza".

Respecto de los otros candidatos: Yo creo que Toledo sí fue un buen presidente; aunque todos los focus dicen ciertas cosas que a la gente no le gusta, pero fue un buen presidente. Keiko es un salto al vacío, en el sentido de que habiendo sido congresista, sin haber asistido mucho al Congreso, no sabemos cómo va a ser. ¿Quién la rodea? Sabemos que sí está rodeada de gente capaz. Y a Castañeda yo lo conozco muy bien, creo que es un tipo ejecutivo. ¿Qué ideas tiene respecto de lo que hay que hacer? De eso no sé tanto.

osi: El Hocicón no se solidariza necesariamente con las expresiones vertidas en este mail llegado a nuestra sala de prensa y que está corriendo en internet.

El HUACAMAYO.. ave amazónica.

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El Hocicón: Se honra en presentar a esta ave de singular belleza exótica que forma parte de la flora silvestre de nuestra amazonía del Perú, su nombre: "Guacamayo". Este bello ejemplar, nos alegrará la vista con sus hermosos colores, además de adornar la portada de nuestra revista Online.

EL CACAO Y EL CHOCOLATE...HUMMMM .

El chocolate es el alimento que se obtiene mezclando azúcar con dos productos derivados de la manipulación de las semillas del cacao: una materia sólida (la pasta de cacao) y una materia grasa(la manteca de cacao). A partir de esta combinación básica, se elaboran los distintos tipos de chocolate, que dependen de la proporción entre estos elementos y de su mezcla o no con otros productos tales como leche y frutos secos. “El cacao es oriundo de las zonas tropicales de la America del Sur, comprendidas en la actualidad Perú, Brasil y Colombia. Los inkas la diversificaron por todo su imperio que abarcaba gran parte de la América en su preparación se combinaba con sábila para problemas respiratorios en épocas de friaje. El cacao luego se extendió poco a poco hasta llegar al sureste de México”. Hay muchas cosas que se pueden decir del chocolate, el alimento de los dioses (Theobroma cacao) Te mostramos a continuación 10 curiosidades sobre esta delicia. 1.-Se necesitarían comer 12 barras de chocolate para consumir la misma cafeína de una sola taza de café 2.. Una sola chispa (chip) de chocolate le provee a una persona adulta de energía suficiente para caminar unos 45 metros 3.- El Chocolate tiene grandes beneficios para la salud. Ayuda en la depresión, la hipertensión, los tumores y el síndrome premenstrual. 4.. Es un mito que el chocolate cause o agrave el acné 5.Treinta gramos de cacao contiene 10% de ración diaria recomendada de hierro 6.-El chocolate puede ser letal para los perros. El chocolate contiene sustancia llamada “teobromina” que puede ser muy tóxica para el sistema central nervioso y los músculos cardíacos de los perros. 7.-La gente gasta 7 mil millones de dólares anualmente en chocolate 8.El consumo per cápita de chocolate en Estados Unidos indica que cada persona consume 5.4 kilogramos de chocolate al año. 9.- El mejor cacao se encuentra en el Perú y fueron los inglesen con el boom del caucho se llevaron el cacao a Europa para comercializarlo.Antes fueron los españoles pero no le dieron mucha importancia al producto. 10.En el fime “Psycho” el jarabe del chocolate se usó como sangre en la famosa escena de la ducha. Beneficios de una barra de chocolate Una gran cantidad de estudios científicos han demostrado que el chocolate posee numerosas bondades para nuestro organismo. Disminuye el estrés, calma la ansiedad, reduce las molestias del síndrome premenstrual y es rico en antioxidantes. ¿ Te sientes culpable cada vez que comes un chocolate? Olvídate de ese sentimiento. Si lo haces con moderación, puede proporcionarte muchos beneficios. El Cacao es una excelente fuente de minerales (hierro, potasio, fósforo, zin, cobre y magnesio) Además, la grasa que contiene el chocolate es de origen vegetal y por lo tanto no aumenta el colesterol. No debe sorprendernos que esa delicia esté asociada con la felicidad, pues aumenta la secreción de endorfinas y serotonina, lo cual produce un efecto estimulante en el cerebro, que a su vez ayuda a disminuir la depresión y te hace sentir bien. Pero ten cuidado cuando elijas un chocolate, pues existen productos elaborados con sustitutos de manteca de cacao que no tienen las mismas propiedades.

Desarrollan una tecnología que convierte los movimientos del organismo en energía eléctrica

Desarrollan una tecnología que convierte los movimientos del organismo en energía eléctrica "Investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia han desarrollado una tecnología que convierte la energía mecánica de los movimientos del organismo e incluso del flujo de la sangre en el organismo en energía eléctrica que puede utilizarse para dar energía a un amplio rango de dispositivos electrónicos sin utilizar baterías. El trabajo, que se ha hecho público durante la reunión anual de la Sociedad Americana de Química que se celebra en Boston (Estados Unidos), permitiría que con sólo ondear la mano o estirar el brazo se estuviera recargando el reproductor de música o el teléfono móvil (...) Los investigadores describen la recolección de energía del ambiente al convertir vibraciones de baja frecuencia, como los movimientos del cuerpo, el latido cardiaco o el movimiento del viento, en electricidad, utilizando nanocables de óxido de zinc (ZnO) que conducen la electricidad. Los nanocables de ZnO son piezoeléctricos, es decir, generan una corriente eléctrica cuando se someten a una tensión mecánica. La longitud y diámetro de los cables es, con respecto a un pelo humano, de 1/5.000 y 1/25 veces respectivamente

Historietas: "Perickoo,Simio Bizcochoo" Cerrado de ocho a ocho.

Voy a contarles mi historia, no es una historia de amor ni tiene un final feliz, pero es la única que tengo por haber nacido así, feo, muy feo. que hasta cuando me miro al espejo me asusto. Cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre, "hicimos lo que pudimos, pero salió". Mi mamá no sabía si quedarse conmigo o con la placenta. Como era prematuro me metieron en una incubadora... con vidrios polarizados. Mi madre nunca me dio el pecho porque decía que sólo me quería como amigo. Así que en vez de darme el pecho, me daba la espalda. Mi padre llevaba en su cartera la foto del niño que ya venía en la cartera cuando la compró. Jugaba a las escondidas pero nunca me buscaban. Una vez me perdí, le pregunté al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres y me contestó: “No lo sé, hay un montón de lugares donde se pudieron haber escondido”. Una vez hasta me secuestraron. Cuando aquello los secuestradores mandaron un dedo mío a mis padres para pedir recompensa. Mi padre les contestó que quería más pruebas. Yo creo que no pagaron el rescate porque en casa éramos muy pobres, pero eso sí, a pesar de nuestra situación económica, somos muy honrados. Mi padre era tan honrado que un día encontró trabajo y lo devolvió. Por eso tuve que trabajar desde chico en un circo me decian Perii cara de simio el bizcocho cerrado de ocho a ocho porque nunca me encontraban. Trabajé en una tienda de animales y la gente no paraba de preguntarme cuánto costaba yo. La verdad es que, aunque feito, llegué a casarme con una simia. A mi mujer le gustaba mucho hablar conmigo después del sexo. El otro día me llamó a casa desde un motel....y estaba contenta con ganas de conversar...la adoro es tan ...tan... no sé cómo decir..pero...pienso que soy afortunado...continuará...










carta a un pretendiente

Una educada doncella decidió poner elegantemente freno a los avances de un apasionado caballero, a través de la siguiente carta: Estimado admirador ardiente: Es una gran y profunda tristeza el no poder corresponderle sus arrebatos de pasión. Soy mujer sin grandes pretensiones, pero no podría poner fecha para desposar a tan gran hombre, ni tenerla siquiera con usted en este apasionado momento. Tienen sus progenitores, sus hermanos y también su des-dichada hermana una profunda pena. Posee una tan a-preciable persona, una enorme razón para sentirse mise-ricordioso ante mi falta de amor. Usted es el mas admi-rable entre todos los seres humanos que nos rodean. Como toda mujer, es mi mas ferviente anhelo poderelegir bien, y creo que a su debido tiempo sabré es-coger el mas generoso e ilustre de todos los miembrosmasculinos de nuestra comunidad. Ese ser amado busco,pero esto es imposible que usted me lo proporcione. Antes que nada, usted debe buscar entender que su se-cular educación le ayudará, y que este severo exa-men debe ser volcado sobre alguna otra fuente de de-puración espiritual. Usted ciertamente pertenece a unageneración innovadora, como también lo cree mi madre.